3 de abril 2019 - 5:04hs

El desembarco de Pablo Picasso al Museo Nacional de Artes Visuales (MNAV) revolucionó las emociones locales. La inauguración de la muestra marcó un hecho sin precedentes. Un museo uruguayo se convirtió de repente en un estadio que desde el 29 de marzo recibe a una diversa multitud día tras día. Cientos de personas agotaron entradas (en días y horarios determinados) en cuestión de horas, otras tantas –que ya la visitaron– compartieron en redes su experiencia y apreciaciones y, varios esperan ansiosos poder ir. Pero entre todos ellos, también están los que sienten que quizás tienen que estar preparados para apreciar la obra de uno de los artistas más importantes del siglo XX.

Antes que nada, expertos del ámbito artístico local afirman que el arte se trata de sentir, no de entender. Por eso, en diálogo con El Observador Emma Sanguinetti, Fernando López Lage, Inés Olmedo y Jorge Helft hablaron de su propia mirada ante la muestra y compartieron consejos para que todo aquel que quiera ser parte de este hecho histórico para la cultura nacional –sin necesidad de ser un idóneo en arte– se acerque a las salas 4 y 5 del emblemático museo de Parque Rodó y se zambulla en una montaña rusa de sensaciones.

Emma Sanguinetti

Periodista cultural, docente y divulgadora de la Historia del Arte. 54 años.

Me pareció fantástica la muestra. Con muy pocas piezas consigue dar un pantallazo general del impresionante caudal creativo de Picasso, que quizá es de las cosas más difíciles.

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Leonardo Carreño Busto, estudio para "Les Demoiselles d'Avignon" (1907)

Cada sección tiene una obra mayor que importa. En la segunda (El cubismo en escena) la reina total es el estudio de Las Señoritas de Aviñón, que es una verdadera joya. En la tercera parte, Metamorfosis, El Beso es un cuadro fascinante porque te ubica en la década de 1920 con un Picasso totalmente lanzado a la influencia surrealista.

Diego Battiste El Beso

Pero el cenit de la muestra está al llegar a la parte central, con El triunfo del erotismo. Ahí es muy difícil elegir. Me quedo con la impresionante escultura en bronce (Cabeza de mujer) y con Maya con la muñeca, que es fantástico. Acá se ve un pintor cuya obra fue una biografía pintada. Hay un contrapunto emocional donde se ve la dulzura del universo de Marie Thérese Walter (madre de Maya), la fuerza agresiva de la relación con Dora Maar y, en el centro, Maya –que está colgada en el centro de las dos–.

Las cerámicas están muy bien escogidas porque son poquitas y bien distintas, todas plantean una experimentación distinta. La que más me gustó es una que es como un vaso romano (Jarrón de forma ovoide decorado con cabeza de mujer) que tiene  como una cosa de la tradición de la cerámica ibérica fantástica. Y, en El último Picasso (última sección) están Las Meninas de Velázquez  y  de frente, un palomo en bronce que es una joyita y que está muy bien colocado (Picasso pintó la serie de Las Meninas en su casa mientras miraba un palomar que daba a su ventana).

Stephanie Galliazzi Jarrón de forma ovoide decorado con cabeza de mujer

Es sobrecogedor sentir en Picasso que el arte es casi una necesidad existencial, como si pintando pudiera seguir respirando y tener más vida. Lo que más me gusta de él son esas ganas de hacer ruido, subvertir, romper las reglas. Y eso está muy presente en la muestra. No hay que tenerle miedo al no entender, hay que ir. También hay que ser consciente de que se trata de un mundo sensible y para poder hacerlo al menos tenés que saber lo básico. Antes de ir a la muestra – con todos los medios que tenemos a disposición– no cuesta nada leer biografías, acercarse a los períodos y hace una pequeña exploración que haga que cuando vayas, tengas una experiencia de otra riqueza.
 

Fernando López Lage

Artista visual y curador, fundador, director y docente de la Fundación de Arte Contemporáneo. 54 años.

Estamos ante un hecho bastante histórico. Se trata de la obra de alguien muy importante en la historia del arte del siglo XX y viene exclusivamente a Uruguay. Me impresionó mucho el sistema de montaje de la muestra. El recorrido esta bien ordenado y pedagógicamente planteado como para que cualquier persona pueda acercarse y entender la obra.

Desde mi lugar de pintor me quedo con Busto (Estudio previo de Las Señoritas de Aviñón), Maya con la muñeca –que es una obra tan importante que solo sale dos veces por año a exponerse por cuestiones de seguridad– y con Durmiente cerca de las persianas. El público en general se va a enroscar probablemente con las cosas que tengan más color y personalidad. El Beso, por ejemplo. Cada uno va  a poder realizar su propia experiencia. Porque cada uno conecta su propia historia con lo que está viendo y de ahí parten las reflexiones del arte.

Camilo dos Santos

Es lindo ver niños sacándose selfies imitando las esculturas. Hay como una cosa fresca en todo esto del acercamiento al arte en el siglo XXI a través del celular, que es otra forma de disfrutar y es un fenómeno que se da en el mundo entero. Vas a ver la Mona Lisa y nadie la está mirando, están todos sacándole fotos. Tiene que ver con que es tan gigante lo que uno espera ver que el teléfono de alguna manera es un filtro que achica esa gran expectativa. Me parece bien que se incorpore, igualmente, la experiencia de estar en un museo y recorrerlo caminando es irrepetible. El público uruguayo abarca desde niños de escuelas hasta personas de mayores de 80, es un espectro bien amplio como para disfrutar la muestra de varias maneras.

Inés Olmedo

Artista visual, directora de arte en cine y docente uruguaya. 57 años.

Deje en el guarda bultos la mochila y todo lo que sabe sobre el precio de las obras, las peleas por su herencia, la marca Picasso. Deje también el concepto de “entender”, porque a Picasso no se lo entiende, se lo siente.

La muestra está articulada en un montaje que permite ir descubriendo por etapas la obra. Deténgase en cada una de las que relatan sus experiencias hacia el cubismo, y salga de la experiencia de espectador contemporáneo. Imagine el salto al abismo necesario para poder pintar, olvidando toda regla aprendida, ese maravilloso busto de mujer, que representa una de las claves de la obra de Picasso: renunciar a los modelos de la belleza de la tradición clásica y mirar el arte de los pueblos “primitivos” –descubrimiento de la potencia y el valor de obras que la cultura oficial no consideraba arte–. Para apreciarlo hay que olvidar todo lo que hemos naturalizado y convertido en recurso para el jardín de infantes. 

Picasso siempre es múltiple. Recorra cada sala dejándose atravesar por las sensaciones que cada cuadro le traiga. La gran herencia de Picasso es habernos acercado a nuestras sensaciones. 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Magníficos los dos retratos y como el montaje los hace dialogar...

Una publicación compartida de Ines Olmedo (@inesolmedo.uy) el

 

Por último, tómense su tiempo con las esculturas, que como dijo Picasso, son “el arte de la inteligencia”. 

Jorge Helft

Coleccionista de arte que entabló los primeros diálogos con Laurent Le Bon (director del Museo de Picasso de Paris)  para que la muestra fuera posible. 84 años.

El espectador debe ir sin preconceptos. Solo las obras le tienen que decir algo. Mi intención con la selección fue incorporar una muestra de la mayor cantidad de formas de expresión picassianas. Con este artista es difícil ya que desde los 17 hasta los 92 años vivió en constante evolución creativa. El Museo Nacional Picasso-Paris fue generoso y la exposición contiene muchas obras de primera magnitud que permiten entender más claramente lo que Picasso nos quería decir. En materia de gustos no hay reglas y le queda a cada espectador reconocer qué obras le emocionan más que otras.

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