La inversión extranjera directa (IED) no solamente corresponde a capitales que entran al país por primera vez. Una parte importante está vinculada con ganancias de empresas propiedad de no residentes que son reinvertidas en Uruguay.
Un reciente estudio de la economista Graciana del Castillo, profesora de la Universidad de Columbia, y Daniel García, socio de la consultora PwC, titulado “Inversión extranjera directa entrante en Uruguay y su contexto de política”, analiza la evolución de los flujos de capitales desde el exterior.
Según sostiene, del total de inversión extranjera que recibió el país en 2011, 30,4% correspondió a utilidades de empresas en propiedad de no residentes que en vez de repatriar sus ganancias, las reinvirtieron dentro del país. Ese porcentaje aumentó frente a 2010, cuando la inversión de utilidades representó 28,9% del total.
Mientras que la IED como un todo registró una caída durante el último año de 4,3%, la reinversión se mantuvo prácticamente constante, incluso con una leve variación positiva de 0,4%.
Durante el último año, los inversores del exterior colocaron en Uruguay US$ 2.191,2 millones en actividades productivas. De ellos, US$ 666,2 millones fueron utilidades reinvertidas.
En el mediano plazo, las ganancias de no residentes que se volcaron dentro del país aumentaron incluso más rápido que la inversión extranjera directa en su conjunto. Según los datos procesados por los expertos, de 2007 a esta parte, la reinversión se duplicó mientras que el total fondos con destino productivo provenientes del exterior crecieron 64,8%.
El año pasado, las ganancias recolocadas por no residentes alcanzaron un monto máximo, al menos desde 2001, cuando inicia la serie de datos publicada en la investigación. En tanto, la inversión extranjera directa alcanzó su máximo en 2010, de US$ 2.289,1 millones.