La situación del mercado se va haciendo algo más fluida, al menos con respecto a la semana pasada. Persiste la dificultad para la concreción de negocios, pero promediando la semana algunas industrias decidieron pagar US$ 3,55 por los novillos y US$ 3,35 por las vacas, una situación que todavía no es convalidada por las grandes empresas, que insisten en llevar los precios aún por debajo de los US$ 3,50. En su mayoría son empresas de mediano porte que tienen necesidades más imperiosas de materia prima.
Cruje el ajuste propuesto por los frigoríficos
Luego de varias semanas de una posición monolítica de la industria, ahora algunas empresas pasan más de US$ 3,50 por kilo de novillo