El primer ministro ruso, Vladimir Putin, pidió a su millonario compatriota Roman Abramovich que ponga "la mano en el bolsillo" para financiar las infraestructuras necesarias para el Mundial de fútbol de Rusia de 2018, aseguró este viernes un portavoz del empresario.
Putin hizo un llamamiento a las empresas privadas del país para que participen en la construcción de nuevas infraestructuras, como estadios o carreteras, y sugirió a Abramovich que "ponga la mano en el bolsillo", según el portavoz del millonario, John Mann, citado por la agencia RIA Novosti.
"No excluyo que el señor Abramovich tome parte en uno de estos proyectos, Que ponga un poco la mano en el bolsillo", había dijo Putin, en presencia de Abramovich, el jueves por la noche en Zúrich, donde la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) dio a conocer su decisión.
El jefe del gobierno ruso considera que se necesitan unos 300.000 millones de rublos (7.000 millones de euros) para construir o reconstruir estadios y crear infraestructuras, sobre todo carreteras, en las 13 ciudades que serán sede del Mundial, algunas alejadas entre ellas por miles de kilómetros.
Otras estimaciones consideran sin embargo que se necesitarán como mínimo 37.000 millones de euros.
Abramovich, también propietario del club de fútbol inglés Chelsea, está "dispuesto a examinar las distintas opciones para participar en los preparativos del Mundial-2018 junto al estado ruso", añadió Mann.
"Tendremos que preparar las infraestructuras necesarias para la organización del Mundial en 2015-16-17", dijo Putin en declaraciones a la agencia RIA Novosti.
Por su parte, el presidente checheno Ramzan Kadyrov indicó que la capital de esta región inestable sería candidata para acoger el Mundial.
"Estamos terminando un complejo deportivo en Grozny y responde a las normas internacionales. El estadio puede acoger partidos de nivel internacional", dijo Kadyrov, según la agencia RIA Novosti.
(AFP)