En momentos en que la comunidad internacional debate acerca de las posibles sanciones o ataques contra el gobierno sirio por haber usado armas químicas, el diario brasileño O Globo informó que durante la dictadura del general chileno Augusto Pinochet (1973-1990) el gobierno de Brasil le proporcionó armas químicas, más concretamente toxina botulínica, mucho más potente que el cianuro.
Cuando Berríos repartía armas químicas por la calle
Brasil le enviaba a Pinochet la toxina botulínica y el científico, asesinado en Uruguay, la repartía entre los agentes