De un tiempo a esta parte, desde que la FIFA se transformó en la multinacional más importante del planeta y que mueve dinero como ninguna otra actividad, los Mundiales dejaron de ser un simple torneo de fútbol, como fueron concebidos en 1930, y se transformaron en una cita obligada para conseguir prestigio, gloria y, fundamentalmente, recaudar fortunas que permiten sostener las estructuras de las distintas asociaciones.
Cuando el fútbol ya no solo es un deporte
Mientras Uruguay disfruta su resurgir en las Eliminatorias, en México, cuya selección peligra la clasificación a Brasil 2014, están preocupados porque por su ausencia perderían ingresos de hasta US$ 600 millones