Las pérdidas ocasionadas en la granja por el temporal de agua viento y piedra que la afectara el pasado jueves, no solo se deben medir por las producciones que no podrán ingresar al mercado en los próximos meses, sino que en muchos casos los daños se trasladarán para la cosecha del año que viene.
La información fue destacada a El Observador por el presidente de la Confederación Granjera del Uruguay (CGU), Erick Rolando, quién dijo que las pérdidas se ocasionaron en algunos casos hasta el 100%, pero no solo en la cosecha de las producciones, sino también en las propias plantas que producen la fruta.
Esta tarde en la reunión a cumplirse en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) se ofrecerá una visión global de los alcances que tuvo el fenómeno climático y se definirán medidas para asistir a los productores afectados.
Rolando explicó que la gravedad debe medirse no solo en que los daños llegaron hasta un 80% y un 100%, sino que en muchos casos tendrán repercusión en la gestión productiva del año próximo.
Ejemplificó con los viñedos donde el viento y la piedra “volaron totalmente la uva, la hoja y quebraron la rama, lo que va a requerir un trabajo de poda muy grande y le va a reducir la cosecha de 2014”, dijo Rolando.
En el caso de la manzana le sacó la yema que es lo que iba a producir la flor el año que viene que luego produciría la fruta. Además se produce un daño sanitario, que se agrega a que se arrancaron plantas de manzana de cuatro años.
Afectará además mercados de exportación donde por la no presencia de la oferta un año se pueden perder posibilidades en el futuro y eso es un daño colateral