Pablo Lima, jugador y capitán de Danubio campeón con el club, se venía desempeñando hace 10 meses como director deportivo del club y fue cesado de manera repentina por el club de la franja antes del partido ante Racing por el Torneo Intermedio.
"Tengo una amargura tremenda porque no entienden los procesos. Muchos argumentos para la salida no hay. La directiva de Danubio me dijo que se había terminado un ciclo. ¿Qué ciclo si hace 10 meses que estoy?", se preguntó el futbolista en diálogo con Sport 890.
Consultado sobre lo que pudo realizar en ese tiempo de trabajo, Lima se defendió: "Yo traje el sistema de riego computarizado para dos canchas del complejo y no me ando sacando cartel, lo hice porque amo al club. Un director deportivo no tiene que traer guita al club. Lo mismo cuando hicimos un bono colaborador con Carlos (Grosmüller) y Juan Manuel (Olivera) cuando yo era jugador. Recaudamos U$S 13 mil que fueron para el club. Tengo amargura porque no entienden lo que es un organigrama".
La directiva de Danubio sometió a votación la continuidad de Pablo Lima en sus funciones como director deportivo del club y se resolvió cesarlo por seis votos contra cinco. "Perdí por un voto, no voy a hablar de los dirigentes. Danubio me dio todo, es mi vida", dijo el lateral que también jugó en Peñarol además de tener una larga carrera en el exterior en clubes de Argentina y Grecia.