Coleccionaba "me gusta" a cualquier precio hasta que un día terminó procesado. La historia se repite cada vez más. Los insultos y las mentiras divulgadas en Facebook llegan a los juzgados a granel. Opera en la psiquis de los que escriben la sed de popularidad y la ignorancia de la ley, que permite sancionar al que da el clic con una multa de hasta $ 700 mil y tres años de prisión.
De Facebook al juzgado
La Justicia se acomoda a las nuevas vías de comunicación y adopta resoluciones con respecto a insultos y agravios escritos en las redes sociales