El BCU está trabajando con actores privados para avanzar hacia una mayor pesificación.

Economía y Empresas > HOJA DE RUTA

Desdolarización: “jugársela un poco más”, el rol de los incentivos, y el camino (exitoso) de Perú

Agentes dieron su visión sobre la estrategia para pesificar la economía uruguaya que impulsa el Banco Central (BCU)
Tiempo de lectura: -'
30 de octubre de 2021 a las 05:03

La hoja de ruta que viene liderando el Banco Central del Uruguay (BCU) para intentar desdolarizar la economía uruguaya en una mirada de mediano y largo plazo continúa recorriendo su camino con distintos foros e intercambios con actores económicos que tienen un rol clave a la hora de fijar precios.

Este viernes 29 fue el turno para un nuevo seminario Hacia una moneda de calidad, desdolarización de precios, que organizaron la Facultad de Ciencias Económicas de la Udelar y el BCU. La instancia contó con la participación de agentes de la industria, la construcción y el comercio. Además, un experto mostró el camino que transitó Perú para que el dólar haya cedido terreno frente al sol peruano en buena parte de las transacciones que realizan hoy los consumidores del país andino.  

Los disertantes uruguayos coincidieron y respaldaron en líneas generales la estrategia que impulsa la autoridad monetaria. El diagnóstico ya más o menos está claro y también los beneficios que tendría para el país que el peso uruguayo se transforme en una moneda de calidad y que genere confianza tanto en empresas como consumidores. Las autoridades y técnicos del BCU han repetido en más de una oportunidad que el primer paso será reducir la inflación desde los niveles actuales (7,4% en los 12 meses a setiembre) a estándares internacionales. El centro de del rango meta oficial a 24 meses es de 4,5%. 

Tanto la asesora de la Cámara de Comercios y Servicios, Ana Laura Fernández, como el director de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias (CIU), Sebastián Pérez, coincidieron en la necesidad de que las metas del BCU sean “creíbles” para cumplir con la estrategia de reducción en el ritmo de aumentos de los precios. 

“Con una inflación tan alta, es muy difícil que vayamos en un proceso de desdolarización rápida”, alertó Pérez. 

La cultura y los incentivos

El representante de los industriales se refirió al componente cultural que está presente y al papel relevante de la unidad de cuenta o medida. Puso como ejemplo una empresa que tiene una facturación de $ 6.600 millones. Dijo que, en una primera lectura, se “hace difícil” discernir si estamos hablando de una firma grande, mediana o pequeña. Sin embargo, indicó que si hablamos de US$ 150 mil (el equivalente a esos $ 6.600 millones) más o menos se tiene una idea. El economista consideró que desde la política pública también se debe predicar más con el ejemplo a la hora de presentar indicadores económicos o cuando se anuncian programas de apoyo o subsidios en dólares.  

También consideró que hoy abrir una cuenta en UI (unidades indexadas) en un banco es un camino que está poco explotado y que solo hay un privado que lo ofrece, y con ciertos requisitos. “Si alguien tiene hoy $ 50 mil que le sobró por un aguinaldo, un salario vacacional o lo que sea, lo primero que hace es comprar dólares”, ejemplificó. Dijo que esto es lo usual porque un consumidor entra a su cuenta bancaria y prácticamente lo hace en forma automática. “Tiene que haber una forma más sencilla de ahorrar en una unidad de cuenta (moneda) nuestra”, comentó Pérez. 

Sobre ese punto el presidente del Banco Central, Diego Labat, admitió que existe un “déficit de infraestructura” del sistema de pagos y que hoy hay “muy pocos instrumentos”. Planteó que si ese ahorrista quisiera llevar esos $ 50 mil de su banco a otra institución, seguramente tenga que hacer 14 trámites, de los cuales 13 serían presenciales. El jerarca se mostró optimista en que la pronta salida  de fondos de inversión privados en pesos pueda atender ese déficit que tiene el sistema financiero uruguayo para captar ese ahorro. 

A juicio de Pérez, más allá del “papel evangelizador” del BCU en mostrar los beneficios de la pesificación, “habría que pensar (en estímulos) y jugársela un poco más”. El asesor de los industriales puso como ejemplo la inclusión financiera, donde hubo “incentivos claros” para utilizar las tarjetas de débito y crédito. Luego que esos incentivos se retiraron, ese patrón se mantuvo porque el consumidor asimiló sus beneficios, recordó.

El asesor financiero e integrante de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), Alfredo Kaplan, respaldó la idea de apelar a incentivos.Recordó que durante el último año el sector logró duplicar su actividad en plena pandemia gracias a cambios normativos que realizó el Poder Ejecutivo para la construcción de Vivienda Promovida (eliminó los topes de venta de precios e incorporó a los monoambientes). 

Pérez aseguró que Uruguay “cuenta con capacidad técnica” para que distintos actores puedan sentarse para diseñar esos incentivos junto al BCU, ya que el país es un caso atípico de economía bimonetaria. “Tenemos capacidad de innovación con un diseño propio”, aseguró. 

Otro punto que tiró sobre la mesa el asesor de la CIU y que quizás implica “renunciar un poco a la libertad”, es obligar a los distintos agentes económicos que fijan los precios en dólares a que informen –en paralelo– su equivalente en pesos para “concientizar que la moneda local es importante”. Perú  aplicó esa medida por medio de una ley (ver aparte) en 2004.

Fernández, por su lado, indicó que la dolarización en los rubros como los electrodomésticos, no solo alcanza a aquellos de mayor valor como puede ser un refrigerador sino que llega hasta planchas. Más allá de la conducta de los comerciantes a la hora de fijar los precios en la moneda estadounidense, los propios consumidores “ahorran en dólares” para adquirir esos bienes por un tema de costumbre y también porque a veces juega el “prestigio” que le da el cliente, apuntó. Asimismo, indicó que hay otros servicios no transables (aquellos que no están sujetos al contexto internacional) como consultorías o servicios profesionales, que se fijan en dólares cuando su estructura de costos está en pesos. 

¿Nueva unidad para inmuebles?

La dolarización del mercado inmobiliario es uno de los cuellos de botella más complejo que tiene Uruguay. Los promotores venden en dólares y las familias –que aspiran a una vivienda– perciben sus ingresos en pesos. Kaplan dijo que la construcción tiene sus “propias particularidades” y que el factor “tiempo” es una variable clave desde que se inicia un proyecto. Los promotores tienen aproximadamente la mitad de sus costos en moneda nacional y la otra en dólares. Precisamente, sobre ese 50% nominado en moneda extranjera, el empresario indicó que está sujeta a la volatilidad que pueden tener los fletes marítimos o insumos que llegan del exterior y que los empresarios van a comprar dentro de 8 o 10 meses.

"Normalmente cuando los inversores privados hacen un negocio inmobiliario piensan en dólares. La unidad de pensamiento es el dólar”, admitió. El promotor recordó algún intento frustrado del sector por fijar precios en UI –la moneda que financian los bancos a las familias– e inmediatamente el cliente le pedía su cotización en dólares, y que luego se sorprendían cuando esa conversación tenía variantes en una pequeña ventana de tiempo. 

En la construcción la mitad de los costos están atados a la cotización del dólar.

En ese sentido, el promotor planteó mirar la experiencia de Chile o Brasil donde los inmuebles se fijan en una unidad atada al costo de construcción. Kaplan consideró que, en un mediano plazo, los técnicos de la Facultad de Economía, el BCU y los promotores podrían llegar a pensar en desarrollar ese camino como una opción para desdolarizar el mercado en Uruguay. “Hay que ver leyes, decretos; es una posibilidad de pensar en algo”, sugirió. 

El modelo peruano

En la región, las autoridades han apuntado al caso peruano como uno de los ejemplos exitosos en cómo desdolarizar una economía. Adrián Armas, economista jefe del Banco Central de Reserva del Perú, fue el encargado de mostrar la hoja de ruta que recorrió su país. Durante la década de 1980 de hiperinflación, el sol peruano perdió sus funciones como unidad de cuenta, medio de cambio y depósito de valor. Una década más tarde ya había logrado bajar la inflación por debajo del 4%. Hoy su realidad es completamente distinta: el 80% del crédito al sector privado está en moneda local (versus el 20% del 2000), y los depósitos en soles también están en un porcentaje similar en igual comparación. Claro que para llegar a esa foto hubo algunos hitos.

El más relevante fue el control de la inflación. El rango meta inflacionario de Perú está en 1% y 3%, en línea al objetivo inflacionario de EEUU, y es el rango más bajo dentro de las economías emergentes. Armas indicó que menores metas de inflación permite una menor volatilidad de los precios. Entre el 2001 y 2020, la inflación promedio de Perú fue de 2,6%, en líneas con los registros de economías de la región completamente dolarizadas como Panamá (2,3%) y El Salvador (2,2%).

“Aun con una inflación baja, no hay nada que garantice que un agente económico regrese a la moneda local. El dólar no solo tiene inflación baja sino que es la moneda internacional por excelencia”, señaló el experto.

Fue así que en julio de 2004, en base a una propuesta del Banco Central de Reserva de Perú, el Congreso aprobó una ley modificando una norma que protegía los derechos al consumidor. Este cambio normativo implicó que todos los precios deben ser necesariamente publicados en moneda doméstica, aunque se dejó la opción de publicar también su valuación en otra moneda como el dólar.

Antes del 2004, era habitual que en Perú los precios de todos los electrodomésticos estuviera nominado en dólares e incluso de espectáculos culturales, que poco tienen que ver con la evolución de la moneda estadounidense.

“Inicialmente se decía que podía existir mucha volatilidad con la nueva ley. Se hablaban hasta de intervencionismo”, rememoró el jerarca del banco central peruano. Sin embargo, paulatinamente los comercios fueron migrando hacia la moneda local hasta que finalmente optaron solo por marca únicamente los precios en soles peruanos.

Durante ese proceso, Perú también logró desarrollar y profundizar su mercado de valores en moneda local. Hoy este país tiene bonos nominales a 40 años y un bono a 10 años en soles paga hoy una tasa de 5,9%; en diciembre llegó a cotizar a 3,9%.

Por otro lado, los créditos hipotecarios también se pactan en moneda nominal (sin ajustar inflación). Por un préstamo hipotecario a 10 años de plazo se paga una tasa de 6% nominal; en Uruguay, por ese mismo préstamo, se abona una tasa que ronda el 5% pero en unidades indexadas (pesos ajustados por inflación).

De todas formas, en Perú todavía persiste una dolarización elevada en servicios que son más difíciles de controlar como la medicina. “Un cirujano aquí tiende a cobrar en dólares”, mencionó. Otros de los debes que tiene Perú aún está en los bienes de consumo intermedio: la dolarización de insumos llega al 57%. En otros países como Colombia o Brasil, por ejemplo, apenas ingresa un insumo del extranjero automáticamente pasa a nominarse en la moneda local. También hay cierto rezago en los contratos de obras de infraestructura, donde la inversión, seguros, tarifas y hasta penalidades están en dólares.

Como mensaje para Uruguay, el técnico peruano dijo que además de tener una moneda de calidad y tener una inflación baja, son necesarias “acciones de coordinación” para que los agentes eleven su preferencia por la moneda local. En ese contexto, consideró que agregar más monedas con mayores niveles de volatilidad, desde el punto de vista macro, “no es deseable”.
 

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 345 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 345 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 345 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...