18 de octubre de 2012 20:20 hs

En un mercado convulsionado, donde todos los bancos apuestan a vender dólares, la cotización de la divisa retrocedió ayer hasta el precio que tenía al cierre de 2011. Los operadores están sorprendidos por la baja vertiginosa de las cotizaciones y ajustan sus perspectivas. Si bien no saben cuándo se alcanzará un piso, aseguran que será el Banco Central quien lo determine cuando entienda que la baja del dólar es suficiente para moderar la inflación.
En el promedio de las operaciones interbancarias, el dólar cotizó ayer a $ 19,725 en la plaza local, con una caída de 1,03% respecto al miércoles. Sin embargo, los agentes cambiarios coinciden en que en los últimos días “los promedios no reflejan la realidad del mercado” debido a que en los intercambios finales el dólar cotiza muy por debajo de ese valor. Ayer el billete verde inició a $ 19,8 la jornada y terminó a $ 19,66 en la última transacción, lo que anticipa a grandes rasgos el nivel de apertura de hoy.
Así, el dólar acumuló en la víspera seis operativas seguidas de fuerte tendencia a la baja y en lo que va de octubre retrocedió 5,98%, compensando por completo la suba registrada durante todo 2012. De hecho, el valor del billete verde se encuentra hoy 0,66% por debajo del cierre del último año.
Los agentes del mercado atribuyen la baja del dólar a la cruzada del gobierno por mantener a raya el alza de precios, que se disparó en setiembre y no parece haber cedido en la primera mitad de octubre.
A fines de setiembre, el Comité de Política Monetaria (Copom)decidió en su reunión trimestral aumentar la tasa de referencia de 8,75% a 9%, con el fin de apuntalar el combate inflacionario, incluso a costas de una baja del tipo de cambio que afecta la competitividad. “Una baja de tasas de un cuarto no puede explicar nunca una caída de más de 5% en las cotizaciones. Acá hay más que eso”, explicó el responsable de la mesa de cambios de uno de los principales bancos de plaza.
Según sostuvo el operador
–en línea con otras opiniones recogidas por El Observador entre operadores de bancos y casas de cambios–, el mercado interpretó de la acción del Copom y de las declaraciones de algunos jerarcas del gobierno, que un dólar bajo no es interpretado por el gobierno como un problema. Por lo tanto, va a convalidar una cotización más baja, que permita reducir el precio de los bienes importados y de esa manera, restarle presiones a la inflación.
Desde la mesa de otro banco, un operador sostuvo que los gentes “buscan ganancias apostando a vender hoy dólares caros para volver a comprarlos cuando la cotización fuera más baja”. La semana pasada, el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía, Andrés Masoller, aseguró que la inflación es el principal desafío macroeconómico del gobierno. Al mismo tiempo, Masoller sostuvo que no existe en el país un problema de competitividad y que “hay un conjunto de variables que están reflejando un crecimiento equilibrado”. Si bien el BCU tuvo una fuerte presencia ayer en la punta compradora del mercado –adquirió US$ 17,7 millones, 51% del total operado–, los agentes no detectan una intención de ponerle freno a la caída de la cotización, sino de moderarla.
Congelación de precios
Masoller explicó ayer a Subrayado que la negociación para la congelación y rebaja de precios con supermercados obedece a “una medida de corto plazo” que busca “detener la inercia inflacionaria”. Esperan que la iniciativa impacte en la inflación “durante la segunda quincena de octubre”, pero principalmente en “noviembre y diciembre”.

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