El partido entre Cerro Porteño y 2 de Mayo por la tercera fecha del Apertura en Paraguay se suspendió este lunes a los 10 minutos del segundo tiempo debido a un violento enfrentamiento en las tribunas entre los hinchas.
Mientras las butacas volaban de una tribuna a la otra, jugadores, técnicos y funcionarios de Cerro Porteño intentaron calmar la batalla campal en el Defensores del Chaco.
El golero Jean Fernandes intentó calmar los ánimos lanzando agua con una manguera.
Luego, Fernandes asistió a algunos niños que estaban en Gradería Norte y en especial a un niño que estaba muy asustado por el momento de terror que pasó.
Otro gesto muy destacado fue el del futbolista Luis Riveros, quien tomó un bebé en brazos para consolarlo durante los incidentes.
El caso quedó a cargo del Tribunal de Disciplina de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), que determinará la fecha, la hora y las condiciones para la continuidad del cotejo.