Como si fuera una reivindicación de sus ejes fundacionales, el movimiento ciudadano Eduy21 se reunirá con el presidente Luis Lacalle Pou el próximo lunes y le entregará una carta con una serie de propuestas que buscan poner la transformación educativa como un “tema fundamental” de la agenda, donde Uruguay se jugará bastante más que la definición de objetivos teóricos, planes académicos y marcos generales.
La última vez que se encontraron, en diciembre de 2020, el grupo llevó al mandatario algunas líneas que tenían que ver con la educación en pandemia, como la instalación de un fondo covid para la enseñanza, la organización de un calendario bimestral y la necesidad de garantizar el acceso para que las modalidades híbridas no fueran un factor que profundizara la desigualdad.
El coronavirus no había mostrado su peor cara y , en aquel entonces, aún quedaba por delante una segunda suspensión de la presencialidad en las aulas. Pero ahora, con el decreto de emergencia sanitaria derogado y una pandemia que va quedando paulatinamente atrás, Eduy21 pondrá el foco en la reforma que viene empujando desde su presentación en sociedad en 2018.
La organización integrada por varios especialistas y encabezada por Juan Pedro Mir, exdirector de Educación, le llevará el mensaje al presidente de que los cambios en la enseñanza son centrales en la agenda de la pospandemia porque en gran medida condicionarán el bienestar y el desarrollo. Será, según entienden, una de las cartas más importantes para pensar en el porvenir, incluso cuando están en juego otros factores también relevantes para el gobierno y la sociedad uruguaya.
“En las transformaciones educativas se juegan las próximas décadas, el futuro del país y de la infancia”, precisó Mir a El Observador –que es el presidente de la comisión directiva de Eduy21 desde su reorganizacón– sobre el espíritu con el que irán a la reunión que se desarrollará con Lacalle Pou en la casa de gobierno.
En el encuentro se pondrán sobre la mesa “planteos constructivos”, indicó Mir, aunque prefirió no adelantar detalles sobre las características de estas propuestas. De todos modos, El Observador supo a través de otras fuentes de la organización que los ejes temáticos tendrán sus raíces en la misma filosofía con la que se escribió Libro abierto, el texto que Eduy21 publicó hace casi cuatro años y que sentó las bases de un cambio en la enseñanza que ya se proponía como “profundo, sistémico, dialogado y de largo plazo”.
Fuentes del movimiento dijeron que es fundamental una transformación que toque “el centro mismo del sistema”, que tenga un fuerte énfasis en los contenidos y que proponga una “nueva manera de entender la educación”. Con ese norte se reunirán con el presidente, y también buscarán “tender una mano” para lograr un diálogo entre las colectividades políticas, algo que se entiende fundamental si se quiere avanzar hacia una reforma que no se tranque ni se resquebraje con el paso del tiempo.
Por esa razón, plantearán la necesidad de “un gran acuerdo nacional” y, de paso, aprovecharán la ocasión para tejer nuevos diálogos con el sistema político que tras la asunción del nuevo gobierno se plasmaron en apenas una reunión con Lacalle Pou, otra con las autoridades de la ANEP y algunas conversaciones informales con ministros y jerarcas de la educación.
Antes de las elecciones, Eduy21 había mantenido encuentros con los distintos partidos. El ahora presidente se había mostrado proclive a favorecer sus planteos, pero luego el movimiento pasó a un segundo plano de la agenda política y educativa, sin participación en los primeros pasos que dio la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) en su proyecto reformador. Sin embargo, varias piezas claves del gobierno de la educación fueron integrantes del movimiento, como el presidente del Codicen, Robert Silva; la directora de planificación educativa, Adriana Aristimuño, y los número uno y dos del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Pablo da Silveira y Ana Ribeiro.
Consultado acerca de si en la reunión se planteará la necesidad de marcar pasos más firmes hacia la reforma —que está atrasada en su cronograma original y que preocupa a algunas autoridades por su ritmo de avance—, Mir explicó que no son “jueces de ningún gobierno” y que solo asistirán al encuentro con Lacalle Pou como “una asociación civil que piensa sobre temas educativos”.
Avances de la ANEP y críticas
La reunión entre el mandatario y Eduy21 se concretará pocos días después de que el Codicen, órgano rector de la ANEP, diera luz verde por mayoría de tres a dos al documento base que guiará la ansiada transformación educativa, según informó El País este miércoles y confirmó El Observador con fuentes de la enseñanza.
La oposición llegó de parte de los consejeros electos por los docentes, Julián Mazzoni y Daysi Iglesias, y uno de los argumentos centrales en el voto negativo tuvo que ver con el enfoque de egresos por competencias. Según explicó Iglesias a El Observador, un encuadre de estas características ha demostrado ser en la práctica “muy flexible, poco pautado, abierto a generalidades” y aseguró que deja atrás los conocimientos y las disciplinas.
Consultado por esta situación, Mir indicó que hay un extenso marco bibliográfico que sostiene que las competencias no van en contra de los contenidos y jerarquizó, de hecho, que esto “atraviesa marcos ideológicos y todos los sistemas educativos”. Aseguró que hay algunos autores que hablan de las competencias como marcos que permiten al estudiante enfrentarse a situaciones complejas y resolverlas, pero siempre a través de los conocimientos de las disciplinas.
De hecho, dar prioridad a las competencias fue una de las propuestas de Eduy21 cuando presentó su libro, en conjunto con otros objetivos que también se ha propuesto la nueva administración, como dotar de mayor autonomía a los centros educativos, dar una formación universitaria a los docentes y promover un mayor poder del MEC en la toma de decisiones.
Sobre el asunto en cuestión, el director del colegio Santa Elena y especialista en educación, Pablo Cayota, se manifestó en la misma línea que Mir. “Las competencias son conocimiento puestos en acción y en movimiento”, indicó y dijo que entre una cosa y la otra no hay una oposición. Según Cayota, ese es un debate maniqueísta inconducente porque para el desarrollo de competencias se requiere de buenos contenidos en las aulas.