Piqsels La lista de los desafíos
Los seis desafíos en orden de convocatoria fueron: monitoreo de la disponibilidad de pasto; optimizar el uso de agua en bebederos y monitoreo de alambrados eléctricos; desarrollar seguros agrícolas; monitoreo para la producción forestal; acortar la cadena hortifrutícola; y diagnóstico de gestación en bovinos.
En los próximos dos meses se desarrollarán las ideas. Para esto, los equipos tendrán mentores en el área de agro, tecnológica y de negocios.
De diciembre a febrero se validarán las soluciones y quienes logren ganar los desafíos obtendrán fondos para ejecutar su idea.
En noviembre se entregarán tres premios intermedios y al final del concurso, en abril de 2021, se seleccionará al ganador.
Un máximo de cinco equipos podrán acceder a fondos para ejecutar el proceso de validación de soluciones.
El apoyo máximo por proyecto será de $ 224.000 y el equipo ganador podrá acceder a fondos para continuar con el desarrollo de su solución, los cuales podrán alcanzar un máximo de $ 600.000.
El MGAP organizó esta iniciativa junto con la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y la Agencia Nacional de Innovación e Investigación (ANII). Varias instituciones nacionales e internacionales colaboraron en el desarrollo de la misma y en la definición de desafíos, como el Instituto Plan Agropecuario (IPA), el Instituto Nacional de Carnes (INAC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
Piqsels ¿Qué son las AgTech?
“Las AgTech se caracterizan por utilizar tecnologías derivadas de la Cuarta Revolución Industrial, que involucran conocimientos de las ciencias de la vida, digitales, hardware, robótica, entre otros, aplicadas al sector agropecuario”, explicó Amalia Álvarez, directora de Promoción de los Sistemas de Información Agropecuaria del MGAP, a Blasina y Asociados.
El ejemplo de AgTech más claro en el agro uruguayo es el uso de trazabilidad en el rodeo vacuno nacional y en el sector industrial.
Asimismo, el sistema de trazabilidad o georeferenciación es también aplicado en otros sectores como la carne aviar, miel, citrus o viñedos.
En Uruguay, según información relevada por Uruguay XXI, son más de 30 los emprendimientos en marcha. Del total, el 25% son plataformas de comercialización como compra-venta de ganado con una comisión baja, compra-venta de granos y la implementación de remates virtuales –comercialización digital de ganado– que permite información previa para una mejor decisión de compra, entre otros.
El 21% corresponde a software de gestión. Por ejemplo, una aplicación que gestiona de forma automática la inyección de nutrientes en planta, garantizando cultivos de alta precisión y rendimiento.
Otro caso es el que recolecta información durante el entore por medio de un dispositivo electrónico en el toro.
También se destacan las micro estaciones meteorológicas para afinar pronósticos, sensores y cámaras digitales en terreno, sistemas de gestión para tambos y forestación.
Otro 21% son empresas de agricultura de precisión y análisis predictivo. Por ejemplo, plataformas que realizan caracterización ambiental para determinar zonas que necesiten diferente manejo agronómico dentro de un campo aplicando algoritmos y geoestadística, seguimiento y monitoreo de cultivos.
Otro ejemplo es el uso de drones para la medición y seguimiento de plantaciones y bosques.
“Este mercado está en pleno crecimiento y los costos cada vez son más accesibles, lo que permite la difusión de su utilización”, según explica el informe “Tecnología Agropecuaria” realizado por Uruguay XXI.
Los drones pueden usarse para escanear el suelo, monitorear la sanidad de los cultivos, asistir en riego, aplicar fertilizantes, estimar datos de rendimientos y proveer información para análisis climático.
A nivel mundial, el sector agropecuario se ha transformado radicalmente durante los últimos 50 años.
Los avances en la maquinaria ampliaron la escala, la velocidad y la productividad de los equipos, lo que ha llevado a un uso más eficiente de más tierra.
Las semillas, el riego y los fertilizantes también han mejorado enormemente, ayudando a aumentar los rendimientos.
Ahora, el agro se encuentra comenzando otra revolución, donde reinan los datos y la conectividad. La inteligencia artificial, el análisis, los sensores conectados y otras tecnologías emergentes podrían aumentar aún más los rendimientos, mejorar la eficiencia del agua y otros insumos, y generar sostenibilidad y resiliencia en cultivos y animales. El agro, de la mano de las AgTech, podría agregar US$ 500.000 millones al producto interno bruto global para 2030, según el informe “La agricultura conectad al futuro”, publicado por la consultora McKinsey. Esto equivaldría a una mejora del 7% al 9% del total.
La pandemia intensificó aún más otros desafíos que enfrenta la agricultura en cinco áreas: eficiencia, resiliencia, digitalización, agilidad y sostenibilidad.
Los menores volúmenes de ventas presionaron los márgenes, exacerbando la necesidad de que los agricultores contengan aún más los costos.
La crisis ha acentuado la necesidad de una digitalización y automatización más generalizadas”, explicó el mencionado informe.
Actualmente existen más de 450 emprendimientos vinculados con el AgTech en América Latina y el Caribe, y más de la mitad fueron creados en los últimos cuatro años. De ellos, el 51% se crearon en Brasil y el 23% en Argentina, según el estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) “Mapa de la innovación AgTech en América Latina y el Caribe”.
Son diversas las ventajas que presenta Uruguay para facilitar un clima dinamizador para el sector, entre las cuales se identifica la amplia cobertura de Internet –esencial para el desarrollo de las mismas–, y una marcada motivación por parte de la actividad privada para desarrollar la tecnología aplicada al sector agropecuario.
En tanto el sector público acompañe este dinamismo en cuanto a buscar alternativas para optimizar la formación educativa y de mano de obra, el sector podrá avanzar en forma cada vez más acelerada.
Producción: Cecilia Pattarino
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