La cadera y las piernas de una persona aparecieron el jueves flotando en el arroyo de Rocha. Mientras que la Policía de Rocha, Policía Científica y Bomberos buscan el resto del cuerpo, el Instituto Técnico Forense intenta extraer el ADN para cotejarlo con la base genética de las personas ausentes. Cada vez que un cadáver no revela su identidad se reactiva la angustia de los familiares que, de dedos cruzados, buscan a sus desaparecidos con la esperanza de que el examen de ADN no de positivo, con la ilusión de que un día llegará el reencuentro.
El drama de los desaparecidos en democracia
La búsqueda de José Ignacio Susaeta genera conciencia sobre las personas ausentes; este año aumentaron las denuncias