La llegada del presidente Tabaré Vázquez y el Consejo de Ministros hoy a Maldonado en medio de la campaña municipal calienta aún más la competencia en uno de los departamentos que, según las encuestas de opinión pública, presenta mayor paridad de cara a las elecciones del 10 de mayo. El Frente Amplio (FA), que gobierna hace diez años ese territorio, tiene como retador al Partido Nacional (PN), en una elección polarizada donde los votantes colorados parecen tener la llave de la victoria.
Para la oposición el arribo del gabinete a la capital fernandina es una injerencia en la campaña. En el FA aseguran que se debe al potencial económico del departamento en el Producto Interno Bruto (PIB) y no por un interés electoral.
En los hechos, las dos sesiones del gabinete fuera de Montevideo a realizarse antes de las municipales fueron fijadas en un lugar donde el FA pretende mantenerse en el poder, Maldonado, y otro que pretende conquistar, el bastión blanco de Cerro Largo.
El FA ya envió señales de preocupación por el futuro electoral de Maldonado, a tal punto que Vázquez realizó en esa ciudad el jueves 5 de febrero (44 aniversario del FA) su último acto político proselitista antes de asumir. El oficialismo contrató a los canales de televisión local para que emitan el acto en prime time.
Aquel día Vázquez insistió en que la izquierda debe retener Maldonado. Además, la última semana también llegó hasta la ciudad el expresidente José Mujica. “Esta es una intendencia importante”, afirmó el senador del MPP. Maldonado, un departamento de 164.000 habitantes (110.000 votan), es una de las comunas más codiciadas por su expansión comercial e inmobiliaria. Sin embargo, las propuestas de los candidatos de todos los partidos pasan por mejorar la seguridad y ofrecer más oportunidades de empleo (ver página 3). Los opositores, en particular, advierten un estancamiento de la economía y una merma en el sector turístico.
Voto a voto
Mientras para Montevideo o Canelones el oficialismo da por descontado su triunfo, el escenario político en Maldonado es desafiante. En el último balotaje el blanco Luis Lacalle Pou le ganó a Vázquez en el departamento (con votos colorados) por tres puntos porcentuales, unos cuatro mil votos. En las parlamentarias de octubre el oficialismo había triunfado por cuatro puntos.
Además, para la próxima elección municipal el FA no tendrá el caudal electoral de su hombre más fuerte en el departamento, el dos veces intendente Oscar de los Santos. Los candidatos oficialistas serán el diputado Darío Pérez (Liga Federal), claro favorito; Pablo Pérez (de Alianza Progresista, como De los Santos); y el dirigente Horacio Díaz (escindido de Alianza Progresista y apoyado por Asamblea Uruguay). El MPP no tiene candidato propio.
Los blancos, en tanto, van con todo y perciben la oportunidad tras la salida de De los Santos. Los candidatos serán el diputado y exintendente, Enrique Antía; el dirigente Rodrigo Blas, que es respaldado por Luis Lacalle Pou; y el alcalde de Punta del Este, Martín Laventure. Blas prevé una elección “cabeza a cabeza” como en 2005. Esa vez, la primera que el FA ganó en Maldonado, hubo 1.719 votos de diferencia.
Aunque no habrá unión formal de blancos y colorados bajo el Partido de la Concertación en Maldonado, Antía afirmó a El Observador que habrá “una concertación de hecho”. “Hay mucho colorado que va a votar en el PN porque quiere ganarle al Frente”, agregó. Los frenteamplistas echan por tierra esa teoría y aseguran que los votantes colorados se quedarán en su partido. “Creo que en el Partido Colorado en Maldonado son muy colorados y no se van a cambiar fácilmente al Partido Nacional”, dijo a El Observador Darío Pérez. “Hay encuestas en donde cuando hablas de candidatos el Partido Nacional cae bastante”, agregó (ver página 3).
Los candidatos Jorge Schusman (Vamos Uruguay) y Eduardo Elinger (Propuesta Batllista) aseguran que, con poco dinero para propaganda pero “con batllismo” buscarán captar el voto colorado.
Una encuesta encargada por el FA a la consultora Equipos Mori divulgada el 12 de marzo estableció la intención de voto del FA en 43% y del PN en 37%.
En el oficialismo están confiados en la victoria, y avizoran un fenómeno similar al de las elecciones nacionales cuando las encuestas daban paridad y el triunfo de Vázquez fue claro. “No se me ocurre una situación de tanta paridad como aparece anunciado por el PN. No es que nos basamos en una cuestión de fe, nosotros salimos a los barrios y tenemos experiencia”, dijo a El Observador el candidato Pablo Pérez.