Diciembre de 2014. Diego Silva termina su vinculación con FC Jürmala de Letonia donde estuvo un año y nunca le pagaron el sueldo completo. Debe decidir entre volver a Uruguay de vacaciones o seguir su vuelta al mundo atrás de la pelota. Elige la segunda opción y poco días después desembarca en Laos. País tan lejano como extraño. Mercado exótico. Toda una aventura futbolera.
El goleador de los budistas
Diego Silva desembarcó en diciembre en el país asiático, un mercado exótico donde se respira “paz y felicidad”