Uruguay tiene determinadas particularidades que lo hacen un país único. El termo y el mate debajo del brazo, la rambla, ir al Estadio, la torta frita. Y entre tantas cosas típicas y tradicionales un lugar que alberga a millones de niños que sueñan mirando por televisión a sus ídolos: el baby fútbol.
El baby fútbol es un tema social en Uruguay. Hasta el propio Tabárez lo tiene claro. En su proyecto original presentado en 2006 a la AUF escribió: “El fútbol jugado en la niñez y la adolescencia no ha tenido políticas rectoras, ni pautas, ni criterios, para la formación de los futbolistas y las características de las competiciones en los diferentes niveles. Los meritorios esfuerzos realizados en estas áreas han sido aislados o sobrepuestos”.
Y agrega que: Se fijarán objetivos, criterios y acciones comunes en todo el espectro del fútbol nacional, comenzando por el infantil. Todo ello estará referido a la formación integral (educación en valores y conductas socialmente adecuadas), y a la específicamente futbolística (fundamentación técnica, adaptación del sentido de las competencias a las edades e intereses de los niños y los adolescentes, evolución en el trabajo en equipo, control y apoyo de la evolución físico-corporal, respeto de las etapas evolutivas en el ámbito psicosocial). Ese camino propuesto tiene valor en sí mismo, pero permitirá además que el talento futbolístico llegue a una selección Sub 15 para enriquecerse y afirmarse en un proceso iniciado con anterioridad”.
Fernando Muslera
Cosmos Corinto. El arquero se formó de golero en un club que tiene un campo precioso en el Prado, cerquita del Miguelete.
Maxi Pereira
Hizo hasta octava en bella Vista para después enrolarse en la exitosa escuelita de Defensor Sporting con el Profe Santos.
Diego Lugano
Tres esquinas de su pueblo Canelones. El capitán no era de los más altos en su equipo donde dio sus primeros pasos en el fútbol canario.
Cristhian Stuani
Atenas de Tala
Martín Cáceres
Otro equipo de baby afincado en el Prado. De ahí surgió el Pelado que después se sumó a los juveniles de Defensor Sporting.
Diego Godín
Estudiantes de Rosario. El zaguero empezó a jugar en Colonia y luego llegó a las inferiores de Defensor.
Egidio Arévalo Ríos
Bella Vista de Paysandú
Nicolás Lodeiro
Barrio Obrero de Paysandú. La zurda del Nico comenzó a desparramar gente en el fútbol sanducero.
Gastón Ramírez
Tulipán y luego fue a Anglo de Fray Bentos
Luis Suárez
El Tres de Salto y Nacional de la misma ciudad. Otro producto de los potreros salteños en la era escolar donde vivía haciendo travesuras.
Cristian Rodríguez
Escuela Industrial de Juan Lacaze. En el baby le decían que era gordito y que no iba a llegar. Les ganó por temple.
Diego Forlán
Carrasco Lawn Tennis
Edinson Cavani
Nacional de Salto. Pese a tener la misma edad y ser de la misma ciudad, nunca jugó contra Luis Suárez.
José María Giménez
Toledo Junior
Diego Pérez
Enrique López. En este club de Palermo fundado en 1922 empezó a jugar uno de los símbolos de la selección: el Ruso Pérez.
Sebastián Coates
No hizo baby. Fue al club Banco República a una escuelita de fútbol pero en un club se inicio en Nacional desde octava división con 11 años.
Walter Gargano
La Centella de Paysandú. Y contó: “Luego vine a jugar el campeonato nacional con Danubio nos tocó ida y vuelta donde empatamos acá y perdimos de locales en ese partido me echan cuando me compra Danubio que me compran en el momento que termina el parido, llegué y el Rafa Perrone me quería hacer jugar la final pero como me habían expulsado era imposible”.
Martín Silva
Sagrada Familia
“Siempre en el arco, tuve algunos ratos de número 9 pero ya cuando el partido estaba fácil (risas). Era algún delirio. De ahí derecho a Defensor donde hice todas las formativas. Estuve en Octava en Sud América porque el club de baby se fusionó con ellos y jugamos con la camiseta naranja, pero luego me vino a buscar el profe Santos a Defensor y desde Séptima con la viola”.