Si estás aburrido o agotado de la maratón electoral esta semana te voy a hablar de sol y playa. El verano está a la vuelta y seguramente estás comenzando a ojear alternativas para tomarte una semanita (o dos) de relax. Qué podemos esperar de los precios de los alquileres, qué están sugiriendo las inmobiliarias a los propietarios y qué tan baratos o caros están los vecinos u otros destinos relevantes para vacacionar. Además te voy a resumir el primer “paquetito” que dejó el gobierno en el Parlamento para la próxima administración.
Cabeza en modo vacaciones: ¿reservar ahora o esperar?
Aunque todavía queda un capítulo de la contienda electoral, seguramente de a poco vayas entrando en modo vacaciones y esperando la bajada del 2019 para recargar pilas en el verano. En los últimos años los consumidores uruguayos hemos visto cómo se ha encarecido tomarte una semana de descanso en algún balneario de la costa, arrancando desde Canelones a Rocha. Los alquileres no paraban de subir y conseguir algo potable para la primera quincena de enero (la de mayor demanda) solía ser una misión difícil y que muchas veces obligada a realizar reservas ya desde octubre o noviembre.
Alquileres con un piso de rebaja del 15% y pagos en cuotas con tarjetas
Con una panorama que no luce como el más alentador, los agentes inmobiliarios comienzan a mantener contactos cada vez más periódicos con los propietarios para atacar un punto clave: los precios. Así las inmobiliarias de la costa esteña le están planteando a los dueños bajar al menos un 15% los precios para la temporada. “Estamos sugiriendo esto debido a la que situación en Argentina está muy difícil”, reconoció Sena.
Ese valor prácticamente coincide con la suba que experimentó el dólar en lo que va del año (15,3%). Así por ejemplo, si el año pasado pagaste una tarifa de US$ 100 por día por alquilar una casa de veraneo, este año debería costarte US$ 85. Pero en pesos (la moneda relevante para la gran mayoría de los uruguayos) la ecuación no cambiará demasiado. El año pasado, esos US$ 100 te costaban unos $ 3.300 con un dólar a $ 33, ahora los US$ 85 con un dólar a $ 37,40 te da unos $ 3.200. Esta cuenta básica y lineal no tuvo en cuenta la suba que tuvo tu salario o jubilación el último año, por tanto, para tu bolsillo, el peso del alquiler será inferior esta temporada, siempre y cuando los propietarios hagan caso al consejo de las inmobiliarias y reduzcan sus pretensiones por rentar su propiedades.
¿Cómo le pega esto a los que dueños de los inmuebles? Según explicó Sena, tomando como referencia una baja del 15%, los propietarios de inmuebles para alquiler resignan alrededor de un 8% de su rentabilidad, que equivale a la suba de la inflación el último año. Esto porque los tributos como contribución, y facturas de agua, energía y teléfono suben cada año en línea con la evolución general de los precios. Como los dueños recibirían los mismos pesos que el año pasado, la carga de estos costos fijos será más alta que en otros años cuando los alquileres mantenían una senda alcista.
Otros agentes en cambio indicaron que ese 15% de rebaja “es un piso”, y que es muy probable que los alquileres informales que se ofrecen por plataformas web en dólares y pesos tengan descuentos mayores a ese porcentaje para esta temporada.
Por otro lado, ante la inexorable caída prevista en el arribo de visitantes argentinos, los agentes inmobiliarios buscaron anticiparse a esa jugada y ser más atractivos para los uruguayos, habilitando la opción de pagar los alquileres en cuotas con tarjetas de crédito. Por eso esta semana la Adipe-Cidem firmó un convenio con el sello Visa (el mayor emisor de tarjetas de crédito en Uruguay) para habilitar la opción de pagar desde 1 a 6 cuotas con plásticos de ese sello. Además, la cámara inmobiliaria está buscando que se pueda instrumentar algo similar con Argentina, pero la turbulencia cambiaria en ese país “hace difícil” que los bancos y emisores de ese país se plieguen a esta alternativa.
“Estamos buscando que el turista uruguayo no se vaya o otro destino y venga acá”, dijo Sena, quien reclamó al Estado más medidas para estimular el turismo interno, como rebaja en peajes, combustibles, o en tributos para la alimentación, para ser “más competitivos con la región”.
Qué tan negocio es vacacionar en el exterior
Para ver un poco cómo estamos en términos comparativos conviene analizar el poder de compra de los uruguayos en los principales destinos de vacaciones. El Índice de Capacidad de Compra en el Exterior de El Observador (ICCE-EO) -que elabora Federico Comesaña- tuvo una caída de 2,2% en los 12 meses finalizados en octubre.
En cambio, cuando se analiza el poder adquisitivo de los hogares uruguayos dentro de su propio país, hubo un incremento de 1,5%, lo que aumenta el atractivo de la plaza local respecto al resto del mundo como destino de vacaciones para los turistas uruguayos.
El ICCE-EO toma en cuenta no solo la evolución del tipo de cambio en ambos países sino también el incremento de los precios al consumo en el país de destino y el aumento salarial en Uruguay. Pese a la baja del indicador respecto a octubre del año pasado, no todos los destinos se encarecieron para el destino de los uruguayos.
La región se abarató. El caso más evidente es el de Brasil, donde la capacidad de consumo de los uruguayos aumentó 1,5% en los últimos 12 meses relevados.
En Argentina, el indicador muestra un retroceso de 3,1%. Sin embargo, el dato puede ser engañoso debido a que el indicador de El Observador se construye a través del tipo de cambio al que accede el turista en la ventanilla de los cambios locales.
Mientras que en los últimos 12 meses el peso argentino pasó de $ 1,15 a 0,85 (-26%), en la plaza argentina la moneda del vecino país perdió 40% de su valor. Esta diferencia se debe no solo a la suba del dólar en Uruguay sino además a que la fuerte devaluación y la inflación elevada en el vecino país lleva a los cambios locales a asumir un creciente riesgo manteniendo billetes argentinos. De ese modo, es probable que llevar dólares a Argentina y cambiarlos allí a pesos argentinos reduzca los costos y genere una cierta ganancia de poder de compra a los uruguayos respecto al año pasado.
Otros destinos donde los uruguayos perdimos poder de compra respecto a octubre del año pasado fueron Estados Unidos (-5%), Europa (-1,9%) y Chile (-3%).
El primer “paquetito” que pasa para el próximo gobierno
Es un tema escabroso y sobre el cual se ha discutido hasta el cansancio: las relaciones laborales en Uruguay. En plena campaña electoral, claramente la agenda mediática está pautada por el devenir político. En ese contexto la semana pasada se dio un hecho no menor. El Poder Ejecutivo remitió al Parlamento un proyecto de ley que introduce modificaciones a un buque insigna del Frente Amplio y el PIT-CNT: la ley de Negociación Colectiva, para cumplir con un mandato de la OIT y corregir algunos aspectos que venían siendo observados desde 2009 y que llevaron a Uruguay este año a integrar en una “lista negra” conformada por países que no respetan convenios y libertades laborales. La OIT había dado plazo al Ejecutivo hasta el 31 de octubre para enviar una iniciativa legal al respecto y se cumplió al filo del mismo.
Si bien para las cámaras empresariales -promotoras del reclamo ante la OIT- la iniciativa con cinco artículos no recogió todas sus reivindicaciones, tomó algunos puntos relevantes y dejó en claro que el gobierno estaba en falta al negarse a revisar la normativa. Los expertos laboralistas también lo evaluaron positivamente y destacaron como un avance la eliminación de ultraactividad de los convenios, la posibilidad que los trabajadores de la empresa puedan elegir a sus representantes para negociar y la obligación que los sindicatos tengan personería jurídica en caso que haya intercambio de información con los empleadores.
Como era previsible, este proyecto de ley del gobierno de Tabaré Vázquez no cayó bien en filas del PIT-CNT. “Creemos que los artículos que envió el Poder Ejecutivo son un retroceso y estamos en contra”, dijo su secretario general Marcelo Abdala. “El PIT-CNT va a defender la ley tal cual está”, añadió por si quedaban dudas su presidente Fernando Pereira.
El Poder Ejecutivo actual sabía que si mandaba un proyecto de esta magnitud en plena campaña electoral era para cumplir con lo que mandataba la OIT y no para buscar su aprobación parlamentaria en este período. Por tanto, la pelota de este tema espinoso pasará para la administración entrante nada más ni nada menos que durante el primer año de gestión donde se discute y negocia el Presupuesto quinquenal y se fijan las pautas salariales para la Negociación Colectiva.
Ya sea que gane la coalición opositora liderada por el Partido Nacional -que hoy parte como favorita para ganar la Presidencia- o el Frente Amplio, nada hace prever que el abordaje de estos cambios tengan un camino sencillo teniendo en cuenta la resistencia de la principal central sindical del país. Además, las cámaras empresariales van a insistir con eliminar el controvertido decreto de 2006 que habilita la ocupación como un derecho de huelga. Habrá que esperar entonces cómo se acomodan los zapallos en el carro y se comienza a desatar este paquetito desde marzo de 2020.
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