La analista de Sistemas, Silvia Nane (43), luego de dejar su puesto en la firma Infocorp en 2009, decidió que era su momento para emprender. De ésta forma surgió Make It Work, por la necesidad de Nane de tener que trabajar para poder seguir subsistiendo. “La idea básica de este emprendimiento fue darle de comer a mis hijos con lo que sabía hacer”, comentó Nane.
Para muchos emprender a los 40 puede ser un obstáculo. Sin embargo, Nane destaca la madurez con la que comenzó a emprender. “Lo que nosotros hicimos fue hacer las cosas bien, con ciertas exigencias de calidad, profesionalismo y ética que uno las tiene más claras a los 40 que a los 20 cuando se quiere comer el mundo”, afirmó la directora de Make It Work.
A medida que la empresa fue creciendo y que se necesitaron más inversiones de riesgo se fueron sumando socios. Actualmente, además de Nane conforman el directorio Gonzalo Ciosek (31) y Francisco Elices.
El trabajo
En términos de software, Make It Work tiene cuatro líneas preponderantes de trabajo. La principal es la de testing, ya que es la que ocupa mayor cantidad de personal trabajando y es la que constituye la principal fuente de ingresos para la empresa.
Por otro lado también desarrolla consultorías, tanto en procesos de testing como en procesos de construcción y mantenimiento de software.
La tercera constituye la implementación de herramientas para que las otras dos funcionen.
Por último, reciente mente han sumado también un área de capacitación, siendo la única empresa en Uruguay en adquirir la representación ISTQB para Iberoamérica y HASTQB para Uruguay.
Tienen dos grupos grandes de clientes. Por un lado, los clientes finales, es decir, compradores de software que quieren que Make It Work les evalue ese software que compraron antes de comenzar a utilizarlo; y los constructores de software que generan un software y se lo evalúan antes de que lo vendan.
Actualmente están trabajando en varios proyectos. Pruebas para un producto de ingeniería genética, e-commerce, banca y recursos humanos son algunos de los tópicos. A su vez, están trabajando para una institución gubernamental haciendo pruebas de performance.
Siempre exigentes con su trabajo, en Make It Work buscan tener certificaciones internacionales que demuestren de forma objetiva la forma en la que realizan su labor.
A partir de esa determinación, consiguieron las certificaciones de ISTQB -comité internacional de certifiaciones de testing- , de la Scrum Alliance -organización que nuclea a todos los practicantes de Scrum- y de PMI -Project Manager Institute-.
Training como herramienta
Nane y Ciosek piensan que la mayor competencia de Make It Work es la gente que no cree en el testing y en ellos deben enfocar sus principales esfuerzos.
Consideran que lo mejor para llegar a esa gente es hacerle entender el valor del testing. Fomentar y enseñar serían los dos lineamientos. Una de las herramientas que han elegido son las capacitaciones.
“Nos interesa mucho tener contrapartes que entiendan lo que hacemos con los clientes. Ese fue uno de los grandes objetivos de los cursos, que nuestros clientes entiendan el valor del testing y que puedan interactuar con nosotros en las buenas prácticas. Sería un similar de invertir en marketing”, expresaron los directores.
El principal objetivo de estas prácticas es generar una cultura de pruebas, tanto en sus clientes como en los allegados. Los clientes son invitados a todas las capacitaciones y cursos realizados por Make It Work, como una forma de brindar la posibilidad de entender la importancia del trabajo que mandan a realizar.
Un año de cambios
Luego de tres años de instalada en el mercado, realizando trabajos únicamente por llamados de gente que los conocía, este año Make It Work decidió salir de la oficina, hacerse conocer, implementar gestiones en el área de marketing y vender sus productos a otros mercados.
En este marco ya están realizando diversas actividades con este fin. “Este año incorporamos una empresa que nos ayuda con la parte de imagen, redes sociales y contactos de prensa. También nos estamos uniendo a diferentes cámaras de comercio para hacer networking con otras empresas. Por otro lado, Silvia estuvo incursionando en el mercado exterior, haciendo presentaciones y conociendo a potenciales clientes allí. Es un año para armarse, empezar a tocar un área que hasta el año pasado estaba muy bien sin hacer nada”, comentaba Ciosek.
Cultura de trabajo
Make iT Work es una empresa en la que las cosas marchan bien y en la cual conviven 12 empleados. Sus directores afirman que la comunicación dentro de la organización es totalmente horizontal, en sus relaciones no existen las jerarquías.
Si bien existen límites de autoridad bien marcados, todos se comportan como un gran grupo de amigos. “No estamos en el puestito de directores, trabajamos juntos, les enseñamos a los muchachos todo lo que sabemos, almorzamos todos juntos, festejamos los cumpleaños, tomamos cerveza, miramos películas en los almuerzos”, afirma Ciosek. Esa cultura de trabajo que lograron conformar es lo que quieren que se vea para el exterior, ya que entienden que es la esencia de Make It Work.
Lo más importante para la dirección de Make It Work es trasmitir un sentido de ética en todo su trabajo. Desde ese punto de vista, son bastante intransigentes. “Todo lo que sale de Make It Work -mails, productos de trabajo, documentos- tiene que trasmitir el sentido ético que nosotros tratamos de promulgar acá”, comentan.
Otro de los factores que les resultó importante destacar a la hora de definirse como empresa, fue el de la austeridad, la sencillez y la humildad.
El mejor ejemplo de esta filosofía podría ser el mismo logo de ka empresa: simple, claro y dice todo lo que tiene que decir; prentende de esta forma expresar que hacen que las cosas funcionen y las hacen bien, de forma seria.
Un crecimiento acelerado
En tan sólo tres años, la empresa tuvo un fuerte crecimiento. Pasó de ser sólo la fundadora Silvia Nane a contar con dos socios y 12 empleados en total. Tal crecimiento se le atribuye a la seriedad con la que han estado trabajando y a la madurez que han logrado en estos años.
La empresa tuvo varias etapas en éstos tres años en las cuales se fue haciendo más visible su crecimiento. En una primera instancia, Nane trabajaba desde el living de su casa. Luego de seis meses presentó el proyecto al LATU y fue incubada por Ingenio durante dos años hasta que se sintieron lo suficientemente asentados para poder salir de ahí.
“Creo que no hay expansión, hay madurez. La expansión es algo circunstancial. Si ahora viene la expansión y nos tenemos que duplicar no me asusto, hace un año y medio me moría del miedo. Eso es madurez. Primero viene la madurez y luego la expansión. Ese lineamiento lo tuvimos desde el principio”, explicó la emprendedora.
Por otro lado, su crecimiento no solo fue en términos de personas y metros cuadrados de oficina. En lo que refiere a trabajo también hubo una evolución y un cambio casi total de la forma de funcionamiento. En un principio, el mayor ingreso de la empresa estaba dado por la consultoría.
Tres años después la principal fuente de ingreso de Make It Work es la testing factory que es lo que se quería de la empresa desde un principio.