Ken Loach sabe cómo hacerlo. El veterano director británico es capaz de realizar una película seria, en medio de una realidad que se parece a la realidad, con toda su dureza, y darle un toque de optimismo propio del cine, una luz clásica del séptimo arte sin que suene a estafa, sin que parezca un mundo edulcorado, falseado para amigarse con la audiencia.
Escoceses a través de un delgado cuello de botella
La parte de los ángeles, de Ken Loach, es una buena película en la que el optimismo del cine triunfa en un entorno social real