La mayor intervención diaria en lo que va del año del Banco Central (BCU) en el mercado de cambios, cortó ayer la racha descendente de seis jornadas consecutivas que acumulaba el dólar en el promedio de operaciones. Las compras realizadas en la mañana, que en un primer momento fueron interpretadas por el mercado como la señal para fijarle un “piso” a la divisa, no contuvieron el descenso al cierre de las operaciones. Con el telón de fondo de un dólar debilitado y una inflación que amenaza los objetivos oficiales, el Ministerio de Economía convocó a la gremial de los exportadores para comenzar a discutir medidas para mitigar la pérdida de competitividad.
En promedio, la divisa estadounidense cerró ayer a $ 19,882, una recuperación de 0,52% respecto al cierre del jueves. Sin embargo, la última operación se hizo a $ 19,70 lo que refleja la fuerte presión vendedora del mercado, pese a que el BCU compró US$ 18,8 millones, la máxima intervención diaria del año. En total, se transaron U$ 72,3 millones, de los cualesUS$ 67,5 millones se canalizaron por la bolsa electrónica (Bevsa), el mayor volumen desde setiembre de 2010. Un operador cambiario de un banco privado local dijo que la estrategia de ayer del BCU fue “rara”, porque inició la jornada a las 10.30 horas fijando una cotización de compra de $ 19,90, pero en la tarde prácticamente no intervino.
“El cierre de hoy (por ayer) fue mentiroso. Las últimas operaciones se hicieron a $ 19,70. Lo único que logró el Central fue elevar la pizarra del Banco República al público, pero no logró mover el precio del interbancario. Fue un esfuerzo inútil”, acotó otro operador el mercado.
En tanto, la consultora CPA Ferrere publicó ayer un informe donde sostiene que la inflación de octubre “será determinante para poder cuantificar qué apreciación adicional” del peso será necesaria en los próximos meses, para evitar que el IPC alcance el 10%.
Agrega que independientemente de los fundamentos del precio del dólar a nivel global, “es probable que las acciones de política económica en Uruguay sigan derivando en una presión a la baja del tipo de cambio al menos durante los próximos tres meses. En otras palabras, las autoridades seguirán intentando que la apreciación del peso sea gradual”, estima CPA.
Paliativo
La Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) mantuvo un encuentro con el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y el vicepresidente, Danilo Astori, para analizar la competitividad y comenzar a trabajar en medidas para mejorar la rentabilidad del sector exportador, que se ve perjudicado por la política de combate a la inflación que actualmente ocupa la atención de Economía. Esta preocupación por el alza de los precios llevó a elevar la tasa de interés a 9%, hecho que viene provocando un notorio descenso del dólar.
El titular de la UEU, Álvaro Queijo, informó a El Observador que Economía le pidió a la gremial “propuestas concretas para ver si son viables”, y agregó que se fijó el compromiso de volver a reunirse en los próximos días. “Creo que hay coincidencia en que hay una pérdida de competitividad desmesurada. Una cosa es perder algo y otra todo lo que se ha perdido en los últimos días”, alertó.
El director de la Asesoría Macroeconómica, reconoció ayer a El País que “nuevos retrocesos del tipo de cambio pueden empezar a generar algún problema de competitividad”.
Queijo señaló que se sugirió al equipo económico recurrir por un período de seis meses a un aumento en las tasas de prefinanciación de exportaciones, y a la devolución de impuestos por las ventas al exterior para contrarrestar esa situación.
El presidente de la UEU dijo que también transmitieron a las autoridades del Ejecutivo sus “discrepancias” por el excesivo foco de atención sobre la inflación dejando de lado la competitividad y las medidas que toma el principal socio comercial del país (Brasil). “Estamos tratando de integrarnos con Brasil y acercar la frontera, pero es difícil si perdemos 20% de competitividad en un año y medio”, insistió.
Precisamente, el asesor económico de Presidencia, Pedro Buonomo, admitió ayer a Brecha que existe un “matiz” con el Ministerio de Economía, “donde se considera que hay un riesgo de inflación y hasta donde hay una inflación controlada. Porque esto está vinculado al tema de la competitividad, un tema clave para el país y para los sectores exportadores”, reconoció. En ese sentido, dijo que hay que trabajar con todo el “set de instrumentos” para controlar la inflación pero “sin que nos quite el sueño” y “sin peder el objetivo de la competitividad” que es un tema de “largo plazo”.
Margen para elevar carga fiscal
Pedro Buonomo, asesor económico y hombre de confianza del presidente, José Mujica, considera que en Uruguay “hay margen para elevar la presión fiscal” sobre algunos sectores como el agro y las rentas de capital.
Entrevistado por el semanario Brecha, Buonomo dijo que en sectores puntuales como el agro, debe aplicarse el concepto de renta económica similar al que se incluyó en el proyecto de minería de gran porte, “donde se genera un impuesto adicional al impuesto a la renta (IRAE)”. Citó como ejemplo el crecimiento del precio de los granos por una sobredemanda internacional. “Ahora el Estado está en condiciones de poder apropiarse de esa sobreganancia transitoria, de manera de poder redistribuirla”, explicó. En ese sentido, añadió que tener un IRAE “bastante más barato del que tuvimos históricamente” que fue de 30% o mayor, “no se justifica”. Por otro lado, comentó que dado el contexto económico actual no se justifica una tasa diferencial entre la renta de capital y la de trabajo. “La realidad de hoy es diferente, creo que hay un margen claro para aumentar la tasa de imposición a la renta de capital”, aseveró.