Aunque sea más deseo de sus fanáticos que cálculos del propio suizo Roger Federer, el triunfo en Indian Wells y la cercanía a la línea del español Rafael Nadal en el puesto número dos de la clasificación ATP llevan a pensar en la posibilidad de que uno de los mejores tenistas de la historia alcance una vez más la cima del ranking y sume al menos una semana más en esa posición, lo que le valdría alcanzar al mítico estadounidense Pete Sampras.
A Federer le quedó solo una semana para igualar a Pistol Pete, pero los años, alguna dolencia en la espalda y la aparición primero de Nadal y después del actual monarca del tenis, el serbio Novak Djokovic, hicieron que las posibilidades se esfumaran y que los seguidores del suizo –que los hay en todo el mundo– quedaran resignados y con un sabor amargo pese a tener en su ídolo a uno de los más espectaculares tenistas que haya dado la historia.
Cuando este año se podía esperar de Federer que peleara apenas algo más que por el título de los Juegos Olímpicos de Londres, pensando en una suerte de broche de oro para su carrera, el genio frotó la lámpara y sacó sus mejores golpes para obtener tres nuevos trofeos en lo que va del año (Róterdam, Dubái e Indian Wells), un récord de 22/2 y una escalada en puntos. Nadie que esté de una u otra forma vinculado al tenis escapa a “soñar” que Federer sea dueño de uno de los pocos récords que le quedan por conquistar y alcance una semana más como número uno y, quizás, con el toque más emblemático de compartirlo con Sampras.
Alguien alguna vez dijo que los récords están para romperse, pero el del estadounidense parecía que ni siquiera tambalearía después que el suizo se alejara de esa posibilidad. Este año estará latente nuevamente el objetivo de Federer, aunque sea en la cabeza de sus fanáticos.
En el ranking de ayer apareció a 825 puntos de Nadal y a 3.320 de Djokovic. Esa diferencia podría absorberla ganando los cuatro Masters 1000 que se vienen en el calendario. Pero como en el ranking de la ATP no solo hay que tener en cuenta lo que pueda sumar un jugador, sino lo que tengan que defender los rivales a superar, la situación puede no ser tan lineal. En el caso de Djokovic, su excelente campaña de 2011 le impide cometer errores si quiere permanecer en lo más alto, pero también deberá tener a un Federer derecho si pretende superar al serbio.
En tren de especulaciones, Roland Garros será, seguramente, el torneo que pueda inclinar la balanza hacia un lado u otro, pero antes están los Masters 1000 de Miami, Montecarlo, Madrid y Roma.
El panorama no es fácil porque Djokovic va a vender cara su derrota, en el caso de que se produzca. Si se toma en cuenta el mejor escenario de Federer y el segundo mejor escenario de Djokovic, el suizo quedaría como líder tras el Abierto de Roma. Claro que en el medio hay torneos más chicos, pero el año pasado ninguno integró las giras de estos tenistas.
El mejor escenario de Federer es el de ganar el título en cada oportunidad lo que, además, implicaría dejar en el camino a Nadal, al menos en semifinales. Y el segundo mejor escenario del serbio es perder las finales con el suizo. Claro está que si queda por el camino en una instancia anterior le ampliará las posibilidades a Federer.
Los cuatro títulos le significarían a Federer 4.000 puntos, pero restaría 990 de los mismos torneos del año pasado, lo que le generaría una renta de 3.010 puntos. Hoy el suizo tiene 9.350 y pasaría a tener al final de Roma 12.360 unidades.
En cambio, Djokovic defiende 3.000 puntos de Miami, Madrid y Roma (en Montecarlo no participó) y en el caso de que llegue a todas las finales, esta vez incluida la de Montecarlo, cosecharía 2.400 puntos. De esta forma, con un déficit de 600 unidades, sus actuales 12.670 quedarían en 12.070, casi 300 puntos por debajo de Federer.
En cuanto a Nadal, la hipótesis de que solo llegue a semifinales lo aleja de toda posibilidad, incluso –siempre en el ejemplo manejado– perdería el segundo lugar a manos de Federer ya en Miami.