Los integrantes de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) se encuentran desde las 10 en asamblea en la que definirán qué medida de lucha adoptan para conseguir su principal cometido: $ 25.980 de salario base por 30 horas semanales de trabajo.
“Todas las medidas están sobre la mesa”, dijo el dirigente sindical Martín Pereira a El Observador. Se espera que sobre las 13 horas haya definiciones.
Los sindicalistas manejan la posibilidad de que el conflicto dure los 90 días que se discuta la Rendición de Cuentas. En algunos centros de salud ya están planteando repetir la estrategia del año pasado: ocupar los hospitales y policlínicas de ASSE.
La semana pasada Pereira indicó a El Observador que también se maneja la opción de hacer huelga y realizar ocupaciones por tiempo ilimitado y sin previo aviso a las autoridades de los centros de salud seleccionados.
El mínimo que cobra el personal no médico de los hospitales y policlínicas públicos hoy es casi la mitad: unos $ 13.000. La FFSP pide prácticamente doblar el ingreso a $ 25.980.
“Obviamente sabemos que hay una diferencia importante”, reconoció Pereira. Sin embargo, el gremio se aferra a lo que años atrás acordó con el expresidente de ASSE, Mario Córdoba. “Al principio del período hablamos de llegar a los $ 25.980 al culminar el quinquenio, y ASSE lo veía con buenos ojos”, recordó Pereira.
Córdoba abandonó la presidencia del prestador de salud estatal por pedir demasiado dinero al Poder Ejecutivo. El que luego fue denominado “el poeta de la medicina” se había alineado con el gremio en sus reclamos salariales, y el Poder Ejecutivo no se lo perdonó. Ahora, con Beatriz Silva al frente de ASSE, los sindicalistas saben que la batalla “es brava”. Según Pereira, después de lo que le sucedió a Córdoba, Silva “cuida la silla” y responde al gobierno. De todos modos, están dispuestos a pelearla porque tienen presente que en la próxima Rendición de Cuentas, por ser año electoral, no será posible agregar más gasto.
Insuficiente
La FFSP considera “totalmente insuficiente” el mensaje presupuestal que envió ASSE al Poder Ejecutivo. A pesar de que allí se solicitan varios millones de pesos extra, en el gremio aseguran que el dinero que se pide para salarios forma parte de “convenios vencidos” y “deudas” que el organismo mantiene con su personal de años anteriores.
Además de un aumento salarial, los sindicalistas reclaman más dinero para contratar personal. Entienden que si los recursos humanos de ASSE no se refuerzan este año, no habrá nuevos ingresos hasta 2016 y eso afectará gravemente el servicio en salud pública.