Gabriel Neves se coronó campeón de la Copa de Brasil este domingo con su equipo, Sao Paulo, que por primera vez logró conquistar uno de los títulos que faltaba en su destacada vitrina de trofeos.
El volante uruguayo ingresó en el segundo tiempo del definitorio partido ante Flamengo jugado en el Morumbí, cancha de Sao Paulo, donde hubo igualdad 1-1, pero con el 1-0 de visitante en Maracaná les alcanzó para ser campeones con un global 2-1.
Neves protagonizó una curiosa jugada en el final del partido.
En la última jugada, el volante pateó la pelota al medio de la cancha y demoró el saque del lateral, por lo que el juez le sacó la segunda amarilla y la roja.
Pero el uruguayo no tuvo tiempo de dejar la cancha y su equipo no notó la baja. Es que el árbitro inmediatamente de la expulsión marcó el final del partido.
Así se pudo ver a Neves pasar de un segundo a otro de estar contenido por un rival que le pedía que saliera, a correr para celebrar el histórico título logrado por Sao Paulo.