Los terneros enteros para exportación fueron fundamentales para ponerle piso al precio de los ganados de reposición este año. En 2022 cotizaban entre US$ 0,30 y US$ 0,40 por debajo del promedio general de la categoría y este año estuvieron entre US$ 0,10 y US$ 0,20 por encima durante buena parte del año.
Informe ganadero
Informe ganadero La baja pronunciada del precio del ganado desde el segundo semestre de 2022 dejó a Uruguay en una posición competitiva para captar negocios en un año de fuerte demanda de Turquía.
Este país concentró el 93% de los animales embarcados y la novedad del año fue que se abrió el mercado de Marruecos, hacia donde fueron enviados 11.459 terneros.
Turquía no es solo el destino más relevante, sino el que paga mejor.
Hasta el 21 de noviembre la facturación por exportación en pie fue de US$ 245,3 millones –más del triple que en todo 2022– y podría superar el récord de US$ 269 millones en 2018.
El promedio de precio por kilo este año es de US$ 2,88 para animales de 284 kilos en promedio, lo que arroja un valor por cabeza de US$ 780.
Exportación de ganado en pie. Para el año 2024 la operativa dependerá de las habilitaciones que el gobierno de Turquía autorice sobre fines de año una vez actualizados los datos de stock ganadero, dijo Mohammed Montasser, gerente general de Gladenur, principal firma exportadora de Uruguay con 42% del mercado.
“Por ahora no tenemos cosas claras, Turquía tiene ciclos: un año bien fuerte y el otro no se sabe”, apuntó.
Diego Battiste Exportación de ganado en pie. Las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) señalan que las importaciones de ganado en pie de Turquía seguirán firmes en 2024.
El organismo estadounidense estima un nivel de actividad similar al de 2023, unas 470.000 cabezas “para compensar la contracción proyectada en el stock ganadero”.
La mayor parte del ganado importado será de engorde para la producción de carne. Uruguay ha sido el principal proveedor este año con 292 mil cabezas hasta el 21 de noviembre, según los datos de Aduanas.
Según Montasser, la posición del país en el mercado exportador dependerá de varios factores de cara al próximo año porque “siempre se especula mucho en Uruguay”. También está sujeta a la volatilidad de los costos de flete e insumos. “Ahora hay más disponibilidad de fibra para alimentación que cuatro meses atrás y se empezaron a acomodar los precios”, apuntó el gerente general de Gladenur.
Para los productores ganaderos, señaló, la fluidez del canal exportador es cada vez más importante como alternativa de negocios.
Exportación de ganado en pie. Rearmar el escenario ganadero
La exportación en pie funciona “como una válvula de emergencia para descomprimir el mercado”, afirmó el gerente comercial de Valdez & Cía, Ricardo Pigurina; “siempre fue regulador de los precios, impidiendo que bajen”.
“En algunos momentos fue Argentina importando terneras, Brasil comprando ganado gordo y Medio Oriente llevando terneros; tiene un rol fundamental en un mercado chico como el de Uruguay, donde cualquier alteración causa un efecto es muy fuerte”, consideró.
China, el otro mercado importante, este año solo importó unos 8.000 animales, muy lejos de los 106.000 de 2021. “Es la otra puerta que se abre, no permanentemente, pero cuando participa ayuda mucho y ha contribuido en la exportación de vientres”, dijo el gerente comercial de Valdez & Cía. Incluso para terneras de razas lecheras.
Una de las causas del freno de la demanda de China en Uruguay fue que Nueva Zelanda –su principal proveedor– prohibió la exportación vía marítima de vacunos en pie a partir del 1° de mayo de 2023. Previo a esa fecha se aceleraron los embarques desde ese país, saturando el mercado hasta nuevo aviso.
Las proyecciones del USDA indican que China importará unas 250 mil cabezas en 2024, algo más que las 230 mil de este año, y el cierre de Nueva Zelanda representa una oportunidad para el mercado uruguayo.
Sin embargo, desde China “hasta ahora hay mucha promesa, pero no hay algo firme”, relativizó el gerente general de Gladenur.
Leonardo Carreño Exportación de ganado en pie. Para Gustavo Basso, director de Gustavo Basso Negocios Rurales, la exportación en pie es una oportunidad para los productores y “un canal que va a tener un papel protagónico para el desarrollo de esta ganadería que tenemos que empezar a rearmar”. Es fundamental “concretar una red fluida de negocios, con mayor posibilidad de competitividad desde el punto de vista de valores, tanto en la exportación en pie de vacunos como de ovinos”, consideró.
La exportación en pie en el último año agrícola, hasta el 30 de junio de 2023 equivale al 7,2% de la faena y 1,3% del stock, por debajo de los promedios de los últimos 10 años: 9,2% respecto a la faena y 1,8% con relación al stock. En 2022, se ubicaron en 7% en faena y 1,6% para stock.
El stock proyectado de terneros para 2024 es de 2,67 millones, el más bajo desde 2011 por la reducción del stock de las vacas de cría. Representa una caída de 220.000 terneros respecto a 2023 por la reducción del número de vacas de cría y el limitado aumento del número de vaquillonas.
Informe ganadero Corderos en pie a Medio Oriente
Valdez y Cía y el escritorio Aramburu de Durazno decidieron este año sumarse a una iniciativa para exportar corderos en pie. “Lo que nos motivó a tratar de confirmar el negocio, que nos habían propuesto varias veces, fue el momento de los lanares con precios históricamente bajos para las lanas y la carne ovina”, señaló Pigurina.
La exigencia de peso, un mínimo de 30 kilos para corderos coludos, enteros, esquilados y en excelentes condiciones sanitarias, es la limitación que tiene este negocio, con fecha de embarque en Montevideo entre fines de enero y principios de febrero de 2024 con destino a Medio Oriente.
“Estamos dentro de la expectativa en cuanto a la cantidad de animales para conseguir, hay mucha oferta pero no todos llegan a ese peso; en definitiva es un primer negocio de prueba con la perspectiva de seguir en en el futuro”, indicó el gerente comercial de Valdez y Cía.
Pablo Navajas Exportación de ganado en pie. El comercio mundial tiene por delante un mojón que podría cambiar la estructura del negocio.
El gobierno de Australia decidió prohibir la exportación de ovinos en pie por mar y está evaluando cómo y cuándo ponerlo en práctica. Se estima que no cerraría la puerta antes de 2026.
El Parlamento australiano garantizó que dará tiempo para que el sector –que aporta US$ 92 millones anuales– prepare la transición. La prohibición está fundamentada en razones de bienestar animal, y recibió el rechazo de una veintena de gremiales de productores que solicitan que la medida sea revisada.
La decisión llega en un momento en que el precio de los lanares está sumamente deprimido. Países de Medio Oriente son el principal destino de los embarques desde Australia, que ya están limitados en la temporada de verano para evitar muertes y sufrimiento de los animales embarcados por calor excesivo.
Diego Battiste Exportación de ganado en pie.