Peñarol debía jugar mañana su primer partido oficial en el estadio Campeón del Siglo pero una asamblea de clubes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) no aprobó una excepción al reglamento para que se juegue el encuentro porque dos tribunas no cuentan con el alambrado requerido (más información en Referí). Además de ese obstáculo, el club debe enfrentar otro desafío crucial fuera de la cancha y especialmente fuera del estadio. Las dos fiestas de inauguración realizadas esta semana demostraron que los accesos al campo de juego y los estacionamientos son insuficientes, por lo que se generan embotellamientos que colapsaron las rutas 101 y 102. Ante esta situación, el gobierno mirará con lupa la forma de acceso del público para el próximo partido que se jugará en el Campeón del Siglo. En caso de que los embotellamientos se repitan, el Ministerio de Transporte y la Intendencia de Montevideo analizarán limitar la venta de entradas para futuros encuentros en ese estadio, que tiene una capacidad para 40.000 personas, informaron fuentes del gobierno a El Obsevador.
Gobierno analiza limitar venta de entradas para estadio de Peñarol
La falta de infraestructura para el ingreso genera embotellamientos