Por la calles de La Pedrera desfilaron doctores ebrios, hombres y mujeres disfrazados con túnica blanca, barbijo y estetoscopios, pero también médicos y enfermeros en funciones que se sumaban al carnaval para repartir preservativos y reconocer, desde cerca y cuanto antes, a las personas con síntomas de intoxicación. Aquella estrategia de detección temprana de abuso de drogas en festividades cobra fuerza en el gobierno nacional, que impulsa ahora la figura del socorrista dentro de las fiestas de electrónica donde las drogas sintéticas muchas veces marcan el pulso de los cuerpos en movimiento.
Gobierno impulsa la figura del socorrista en fiestas de electrónica
Buscan reducir riesgos ante aumento en el consumo de drogas sintéticas