Israel mató a un importante jefe militar del grupo proiraní Hezbolá en un ataque en el sur de Líbano, informó a la agencia de noticias AFP una fuente de seguridad israelí y aumentan los temores de que el conflicto en Gaza se extienda a la región.
Este jefe militar "desempeñaba un rol de primer plano en la dirección de las operaciones militares en el sur", desde donde Hezbolá lleva a cabo ataques diarios contra Israel, detalló la fuente, que pidió el anonimato.
Murió "en un bombardeo israelí que golpeó su vehículo en el pueblo de Kherbet Selm", a una decena de kilómetros de la frontera con Israel, añadió. Este ataque se produce tras la muerte del número dos de Hamás, Saleh al Aruri, y de otros seis dirigentes de Hamás en un ataque atribuido a Israel el 2 de enero.
El ataque golpeó una oficina del grupo palestino en los suburbios del sur de Beirut, bastión de Hezbolá, que el sábado disparó decenas de cohetes contra una base militar del norte de Israel en represalia.
El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, declaró el sábado desde Beirut que Líbano no debe "verse arrastrado en un conflicto regional". "Es imperativo evitar una escalada regional en Oriente Medio, es absolutamente necesario evitar que Líbano se vea arrastrado en un conflicto regional", declaró Borrell, que se reunió con un responsable de Hezbolá.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos intensifican sus esfuerzos diplomáticos para evitar la temida escalada regional que ya empieza a desbordarse en sus fronteras más inmediatas. Tras su visita a Beirut el fin de semana, el alto representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, puso rumbo a Riad, la capital saudí.
Mientras, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, visitó Qatar tras una breve escala en Jordania, en el marco de una gira que ya lo llevó a Turquía y Grecia y que continuará los próximos días con visitas a Israel, Cisjordania, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y, también, a Arabia Saudí.
Borrell habló días pasados en un seminario diplomático en Lisboa de la necesidad de que la solución sea “impuesta desde el exterior”, en vista de que las dos partes son incapaces de negociar la paz por sí solas.
También Estados Unidos, el principal aliado internacional de Israel, insiste en lograr una solución negociada al conflicto. Este viaje regional es el cuarto de Blinken a la región desde octubre, como recordó el propio secretario de Estado el sábado antes de partir de Grecia, donde destacó que una de sus prioridades es “evitar que este conflicto se extienda”.
Por su parte, el monarca jordano urgió al jefe de la diplomacia de Estados Unidos a usar la influencia de Washington sobre Israel para presionarle para que acepte un alto el fuego inmediato, advirtiéndole de las “repercusiones catastróficas” de continuar la ofensiva en Gaza.
El primer ministro de Qatar, Mohammed Bin Abdulrahman al Thani, destacó ante Blinken que el asesinato del número dos de Hamás, Saleh al Aruri, en Beirut, afectad la capacidad de Doha de mediar entre las partes.