Los gobiernos de los dos países vecinos están en una doble carrera contra reloj. Por un lado tienen que lograr que sus economías crezcan con urgencia porque han tenido un 2016 muy malo. Por otro lado se les vienen a Macri y a Temer sus respectivas elecciones en las que arriesgan un regreso del peronismo en un caso y de Lula en el otro. No solo la economía debe repuntar, sino que eso debe notarse en la gente, en la ocupación al menos, y de ser posible en el salario. Sin una victoria electoral, no es posible pensar en inversiones que necesariamente son de mediano plazo y que difícilmente quieran repetir las experiencias fracasadas de los gobiernos anteriores.
La agricultura puede dar vuelta el ciclo económico regional
Es factible que se venga una guerra comercial entre EEUU y China por lo que construir un ámbito de estabilidad y confianza en América Latina puede ser una oportunidad enorme