El país está inmerso en medio del clima olímpico. Por estos días las especulaciones son innumerables en cuanto a los tres jugadores mayores que debería llevar Óscar Tabárez a los Juegos Olímpicos. Es cierto, Londres está a la vuelta de la esquina. Pero cuidado, se está perdiendo de vista la perspectiva. Y el primer objetivo del cuerpo técnico pasa por los dos partidos de las eliminatorias contra Venezuela y Perú.
Ante esta realidad el cuerpo técnico ya tiene previstos los pasos que deberá dar.
El camino
La selección nacional tiene pactado un amistoso para el 25 de mayo con Rusia en Moscú.
La mayor parte de las ligas europeas culminan su actividad el 21 de mayo. Los jugadores que se encuentren en este núcleo se sumarán de inmediato al plantel para afrontar dicho juego.
Algunos futbolistas pueden terminar el 13, por lo que se les marcará una serie de tareas individuales para no perder forma.
El 25 se juega con Rusia y al día siguiente se regresa a Uruguay. El profesor José Herrera determinará cuales son los jugadores que necesitan descanso y cuales continuarán adelante con la preparación para los encuentros con Venezuela y Perú por las Eliminatorias.
Los que van a seguir de largo serán los profesionales que estuvieron inactivos en sus equipos y aquellos que alternaron, ente los que se encuentran Martín Cáceres y Diego Forlán, dos fichas inamovibles del equipo titular del Maestro.
El caso Forlán
La situación de Diego Forlán es una de las que más preocupa teniendo en cuenta que no logró en Inter de Milán la continuidad que tenía en el fútbol español.
Una serie de lesiones y la irregularidad del equipo determinaron que viva una realidad exhibía siempre.
La miran desde afuera
El capitán Diego Lugano se enfrentará por primera vez en su carrera a una nueva sensación: tener que defender a la selección nacional luchando contra la inactividad que tiene en su club Paris Saint Germain.
Se trata de un tema recurrente en la celeste. A lo largo de los últimos años muchos fueron los ejemplos de futbolistas que debieron convivir con esa realidad.
Desde el golero Fabián Carini hasta el inexplicable Pablo García, que no jugaba en su club pero la rompía en la celeste. Lugano tiene escasas posibilidades en Paris Saint Germain y eso evidentemente conspira contra la selección.
Otro jugador que se encuentra en el grupo de futbolistas inactivos es el volante Nicolás Lodeiro, que no es tenido en cuenta en Ajax de Holanda.
El zaguero Sebastián Coates es otro de los profesionales que cuenta con escasas posibilidades de jugar en Liverpool de Inglaterra. En la defensa se genera un problema teniendo en cuenta esta realidad, sumada al hecho de que Martín Cáceres alterna en Juventus.
Hiperactivos
Dentro del grupo de jugadores con los que se encontrará el técnico Tabárez están aquellos que necesitan descansar, pues han realizado una extensa temporada en sus equipos.
Para ellos, el profesor José Herrera dispondrá unos días de licencia para que recarguen energías para los juegos con Venezuela y Perú.
La lista la comandan Edinson Cavani, Luis Suárez, Diego Pérez, Egidio Arévalo Ríos, Álvaro Pereira (pese a que estuvo ausente en los últimos dos encuentros) y Maximiliano Pereira, que es el premio a la regularidad.
A diferencia de procesos anteriores, donde era habitual que el golero llegara con escasa actividad a afrontar los juegos de la selección, Fernando Muslera es titular en su equipo.
El panorama no será sencillo para Óscar Washington Tabárez porque la realidad es dispar. Por un lado, encontrará una parte de la defensa hiperactiva (Maxi Pereira y Diego Godín) y otro sector sin actividad (Diego Lugano y Martín Cáceres). El mediocampo suma minutos y necesita parar porque Egidio Arévalo Ríos y Diego Pérez son titulares en sus equipos. Y arriba están Cavani y Suárez, que juegan permanentemente, que deberán ayudar a un Diego Forlán que se encuentra en el polo opuesto.