La economía uruguaya confirmó su desaceleración durante el segundo trimestre del año. El Producto Bruto Interno (PIB) aumentó 0,8% en el período abril-junio respecto al primer cuarto del año. Entre enero y marzo la economía creció 2,2% frente al trimestre de cierre de 2011, tres décimas más de lo informado anteriormente, según la corrección del dato contenida en el informe trimestral de Cuentas Nacionales del Banco Central (BCU), al que accedió El Observador.
Asimismo, en la comparación interanual, la economía uruguaya creció 3,8% durante el trimestre abril-junio. Ese dato estuvo cuatro décimas porcentuales por debajo del 4,2% interanual del primer trimestre de 2012.
El Ministerio de Economía fijó en su última proyección un incremento del PIB de 4% para este año y, por ahora, se mantiene sin cambios. En tanto, la mediana de la encuesta con los expertos privados que consulta el BCU proyecta una expansión de 3,32%, según el sondeo de setiembre.
La expansión desestacionalizada de 0,8% en el segundo trimestre fue sustentada por una incremento en los niveles de actividad de la construcción (+7,6%) y transporte, almacenamiento y comunicaciones (+1,3%).
Por su parte, el déficit hídrico que registró el país impactó en la generación de energía eléctrica en las represas, lo que diminuyó la actividad del sector suministro de electricidad, gas y agua. En ese caso, la actividad cayó 28% frente al primer trimestre y 60% en la comparación interanual. El déficit en la generación hidroeléctrica se venía arrastrando desde el primer trimestre cuando terminó con una merma del 22,1% respecto al cierre de 2011.
A su vez, las exportaciones de bienes y servicios apenas crecieron 0,1% frente al segundo trimestre del año pasado. En el total, las ventas de bienes al exterior cayeron, pero fueron compensadas por una mayor ingreso y un gasto más elevado de turistas. Mientras tanto, las importaciones presentaron un alza de 13,2% en la comparación interanual.
Desde el punto de vista de la demanda interna, el crecimiento en volumen físico frente al primer trimestre del año estuvo prácticamente en su totalidad impulsada por el sector privado. El consumo privado creció 6,1% durante el segundo trimestre del año en la comparación interanual, evidenciando cierta desaceleración –ya que en el trimestre enero-marzo se había expandido 6,4%– pero todavía por encima del general de la economía.
En tanto, la inversión privada mostró un importante dinamismo, ya que cerró el segundo trimestre con una expansión del 22% respecto al año pasado. El dato del primer trimestre había mostrado un crecimiento de 12,9% en la comparación interanual. La contracara fue la evolución que mostró la actividad del sector público. El gasto final del gobierno creció 3,5% en la comparación interanual durante el segundo trimestre, frente una expansión del 6,1% que tuvo el primer trimestre. Por su parte, la inversión pública cayó 5,9% interanual entre abril y junio. De todas formas, en el trimestre anterior el descenso interanual de la inversión pública había alcanzado 19,3%.
Sectores
La construcción –con un incidencia del 1,2% en el crecimiento de la economía en el segundo trimestre del año– fue un de las ramas claves para sustentar el alza del PIB como consecuencia del dinamismo que mostró el sector público y privado. El valor agregado de la construcción creció 22,3% en el segundo trimestre arrastrado por el impacto que tuvo la instalación de la planta de celulosa de Montes del Plata en Conchillas.
En tanto, el transporte, almacenamiento y comunicaciones tuvo una incidencia del 1% por la creciente actividad de las telecomunicaciones y un incremento del transporte de carga y pasajeros, según el BCU.
En tanto, el valor agregado de otro sector clave como el agropecuario, dejó de crecer (0%) en la comparación interanual. Si bien aumentó la producción agropecuaria, ésta fue contrarrestada por una caída en la producción agrícola. Concretamente, producto de una menor cosecha de arroz y una reducción del área destinada a la siembra de trigo, aunque parte de esta disminución fue compensada por la gran cosecha de verano, básicamente soja.
La lechería mostró un incremento sustantivo en la producción respecto a 2011 debido a un mayor stock de vacas en ordeño, que se vio acompañada por un incremento de la productividad. Empero, en el caso de la ganadería el incremento de la faena no fue suficiente para elevar la actividad derivada de una menor ganancia de peso de los animales y la política que fijó el Ministerio de Ganadería de restringir las exportaciones de ganado en pie.
Por último, las industria manufacturera creció 2,4% en la comparación interanual –debajo del dato general–, por la mayor actividad de las empresas lácteas, la refinería de petróleo, fabricación de productos metálicos, la industria frigorífica y la producción de pasta de celulosa, entre otras.
PIB en dólares no caía desde 2009
El Producto Bruto Interno (PIB) medido en dólares a precios corrientes cayó en el año móvil cerrado a junio y quedó en
US$ 47.928 millones. Esto no ocurría desde el tercer trimestre de 2009 cuando el país acusó el impacto de la crisis internacional. Uno de los factores que incidió en este merma (a precios corrientes) fue la apreciación de 7,3% de promedio mensual que registró el dólar frente al peso durante el segundo trimestre en comparación con el primero. Eso determinó que el PIB por habitante bajara de los US$ 14.234 en el primer cuarto del año a US$ 14.196 en el período abril-junio. El PIB del segundo trimestre en dólares corrientes llegó a US$ 11.315 millones frente a los US$ 12.129 millones del primero.