Los productos cárnicos han perdido su buena fama en muchas economías avanzadas. ¿La razón? Su producción causa efectos nocivos en el medio ambiente, y, salvo en algunas excepciones, pueden acortar la vida de los consumidores, esto último ya fuera de debate en el caso de la carne procesada y roja.
La revolución cárnica del siglo XXI y cómo será su consumo a futuro
Solo la carne cultivada en laboratorio a través de células animales podría alcanzar una cuota de mercado sobre las ventas del 35% en 2040