8 de noviembre de 2014 15:57 hs

Los expertos son relativamente unánimes al señalar que, tras las tensiones propias de la Guerra Fría, el momento de mayor tensión entre los dos grandes polos que dominaron el mundo durante gran parte de la segunda mitad del siglo XX es el presente. El principal punto de choque es Ucrania, país exsoviético donde desde fines del año pasado algunas regiones comenzaron a exigir su escisión del centro y su anexión a Rusia. Moscú ha apoyado el movimiento, que se fortaleció tras la renuncia del presidente Viktor Yanukovich por revueltas populares que le exigían la dimisión… precisamente por su postura favorable a Rusia y adversa a la Unión Europea.

La península de Crimea votó su regreso a Rusia y otras zonas del este ucraniano plantearon lo mismo, mientras se libra una guerra que al momento no ha terminado. Las sanciones, que no han llegado a ser tan efectivas como para detener los conflictos, se entrecruzaron entre Washington, Europa y Moscú lo mismo que las declaraciones altisonantes que recuerdan a las de la época en que existía el teléfono rojo.

Más insistente en sus reclamos ha estado el presidente ruso Vladimir Putin. En la lista de agravios de Occidente Moscú cuenta las sucesivas intervenciones militares en lugares como Irak o Afganistán y, especialmente, la ampliación de la OTAN hacia el este de Europa.

Más noticias

Esto no está expresamente prohibido porque nunca se llegó a firmar un acuerdo que garantizara la no ampliación del bloque occidental. Pero claramente molesta a los ex soviéticos el hecho de que 12 países se hayan cambiado de eje.

Y no solo Putin se sintió agraviado. También Mijail Gorbachov, uno de los protagonistas históricos de la caída del muro por ser el último presidente soviético, se refirió recientemente a estos asuntos. El líder habló con Rossískaya Gazeta y aconsejó a los líderes occidentales que analicen el presente antes de culpar por todo a Rusia.

Gorbachov fue más allá cuando subrayó que ahora hay que “admitir que la crisis política europea, y mundial, es una realidad. Una de las razones de su aparición, aunque no la única, es la reticencia de nuestros socios europeos a tener en cuenta el punto de vista de Rusia, así como sus legítimos intereses en materia de seguridad”.

También recientemente, en el foro de Valdái -un club de debate internacional creado por Moscú y que en esta ocasión se celebró en Sochi-, el presidente ruso sacó pecho y aseguró que “el oso ruso no va a pedir permiso a nadie” y lanzará una diatriba contra EEUU, al que acusa de querer dominar el mundo.

El periodista ruso Konstantín Remchukov, director del diario Nezavísima Gazeta, cree que aquél discurso de Putin responde a los principales aspectos de las actuales relaciones entre Rusia y Occidente. Y de acuerdo con este experto, de las palabras del mandatario se desprende que Rusia no tiene intenciones serias de normalizar sus relaciones con Estados Unidos, y viceversa.

“Las elites políticas de EEUU y Rusia desean con ansias una guerra fría, ya que esta ofrece un determinado futuro a poderosos grupos de intereses a ambos lados del Atlántico”, sostiene.

Para el periodista, la pregunta acerca de si el mundo se dirige o no hacia una nueva guerra de hielo ya ha perdido actualidad porque esta guerra “ya se libra con intensidad en numerosos frentes, que, lamentablemente, son muchos más”. (Basado en EFE)

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos