"Estaba en la cancha número 1 en Pichincha y, cuando lo vi, le dije a Juan (Ahuntchain): ‘No tenemos un nueve como él, un nueve de área’”. La frase de 2013, que aún resuena en la cabeza de Ricardo Meroni –entrenador en las formativas de Defensor Sporting– tuvo como protagonista a Maximiliano Gómez y fue el disparador para que el goleador sanducero desembarcara en el fútbol de la capital, para completar su maduración y dar el salto al fútbol profesional.
Llegó la hora de Maxi Gómez
A dos años de su debut en Primera, el sanducero, a fuerza de goles se gana un lugar en la celeste