En su cuarto partido como entrenador al frente del primer equipo de Nacional, Álvaro Recoba, tuvo su debut clásico ante Peñarol en el Gran Parque Central, en un partido que terminó 2-2 y que dejó gusto a poco porque a los tricolores se le escapó la victoria a falta de pocos minutos para el final.
Nacional dominó la pelota con calma, uno de los aciertos de Recoba, que había dicho en lo previo que no debían salir de forma alocada en los primeros 10 minutos para atacar a su ribal.
En un Parque lleno, el equipo blanco no se enloqueció y manejó la pelota con tranquilidad en su cancha para buscar la mejor salida.
También el conjunto de Recoba tuvo valentía para ir por el triunfo, algo que el DT también valoró en la conferencia de prensa del pasado jueves, en la que también destacó el juego de sus laterales, quienes tuvieron participación en los dos goles.
El ingreso de Fagúndez
El técnico preparó el partido con un cambio con respecto al once que venía jugando: Franco Fagúndez fue titular y Diego Zabala comenzó en el banco de suplentes.
Luego, mantuvo el equipo y formación que viene manteniendo, con Salvador Ichazo en el arco; Leandro Lozano, Daniel Bocanegra, Diego Polenta y Gabriel Báez en defensa; Yonatan Rodríguez Francisco Ginella en contención, José Alberti más adelantado, Fagúndez libre, y Gonzalo Carneiro y Juan Ignacio Ramírez como puntas.
Leonardo Carreño
Fagúndez en el clásico
Fagúndez comenzó bien, intentando ser el conductor del equipo, moviendo la pelota, lanzando pases y diagonales, pero sin poder generar ninguna acción de peligro desde sus pies. También estuvo impreciso con algunos toques para sus compañeros.
Pero a los 35, cuando Nacional había logrado ponerse 1-0 arriba en el marcador, se le terminó el partido a Fagúndez por la expulsión en el altercado que se produjo entre jugadores y asistentes de ambos equipos.
Si bien en la cancha dio la sensación de que el 10 tricolor no había influido mucho, para Recoba sí era clave en su equipo. “Era un conexión que estaba haciendo bastante bien Franco, se movía por todo lados”, dijo a VTV.
El doble 9 se afianza
Uno de los aciertos de Recoba ha sido implementar y mantener el doble 9 con Carneiro y Ramírez, quienes tuvieron una buena actuación en el clásico, con goles, asistencias y mucha entrega.
Carneiro jugó un muy buen clásico en su debut, ganando todo por arriba, haciéndose respetar con los rivales y asistiendo a Ramírez para el gol del 1-0.
Foto: Leonardo Carreño.
Carneiro tuvo un gran clásico
El Colo, por su parte, se movió y buscó, hasta que en la primera, y única, que tuvo abrió el marcador.
“Estaban imbancables para el rival”, dijo Recoba sobre sus atacantes, quienes en el segundo tiempo sintieron el esfuerzo, bajaron la intensidad y debieron ser sustituidos.
El fallo en la pelota quieta
Recoba le pone mucho énfasis a las pelotas quietas a favor, dijo que tiene 3 o 4 opciones para cada jugada, pero su equipo falló de forma increíble en una pelota quieta en contra, en el gol del 2-2 anotado por Lucas Hernández, quien quedó solo para definir tras el cobro de una falta.
Diego Rodríguez, quien ingresó en el segundo tiempo, retrocedió y habilitó al lateral aurinegro para que marcara la igualdad.
Foto: Leonardo Carreño.
Báez puso el 2-1
“Nosotros nos parábamos bien, en línea, y capaz que alguno de los nuestros se metió antes. No sé”, dijo Recoba sobre la jugada que quería ver por TV.
Las desatenciones le costaron caro a Nacional, que recibió dos goles en los dos ataques que tuvo Peñarol en el partido.
El empate 1-1 fue apenas comenzado el primer tiempo, en un gol inesperado que tomó dormida a la defensa luego de un primer tiempo en el que no había tenido mucho trabajo porque el equipo de Darío Rodríguez no llegó.
Los cambios: aciertos y dudas
Las circunstancias del partido llevaron a que Recoba tuviera que mover el banco de suplentes en el segundo tiempo, cuando ambos equipos jugaban con 10 futbolistas.
Foto: Leonardo Carreño.
Chagas entró en el segundo tiempo
El primer cambió le dio resultado inmediatamente. Diego Zabala entró a los 62 minutos y su primera acción individual derivó en el gol del 2-1 anotado por Gabriel Báez. El jugador que Recoba sacó por Fagúndez le respondió en pocos segundos.
Luego, el DT tuvo que realizar variantes por jugadores que comenzaron a sentir el esfuerzo y también para intentar cerrar el partido.
Puso al zaguero Franco Romero por el Colo Ramírez y al juvenil Rodrigo Chagas por José Alberti.
El plan de Recoba era armar una línea de tres final con dos carrileros. Iba a entrar Fredy Martínez a la banda izquierda, pero tuvo que hacer otras variantes obligadas. Emmanuel Gigliotti entró por Carneiro, que se fue dolorido, y Diego Rodríguez, por Leandro Lozano.
Salvo Zabala, los ingresos no se destacaron. Para peor, el empate 2-2 llegó tras un mal control de Chagas, una posterior falta de Gigliotti y el mal movimiento del Torito Rodríguez para habilitar a Lucas Hernández.
“Si había un equipo que tenía que ganar, éramos nosotros. Tuvimos capaz alguna desatención en esa última pelota quieta, la tendré que ver”, dijo Recoba, quien se fue “amargado” por el empate, pero que valoró la entrega de sus jugadores y destacó que solo llevan 20 días de trabajo.