El caso Marset no se va de la agenda mediática. A las repercusiones políticas y judiciales de la entrega del pasaporte, se suman ahora la negociación que viene manteniendo con autoridades locales por una posible entrega y decisión del narco de salir públicamente en una entrevista que se emitirá en Santo y Seña este domingo.
Los caminos de Marset conducen a Paraguay pero…
Marset no está requerido en Uruguay sino en Paraguay. Es en el marco de la operación A Ultranza por narcotráfico que Interpol libró la alerta roja para capturarlo. Ello implica que si cayera detenido debería ser entregado a la Justicia paraguaya para ser juzgado en ese país, salvo que en el país donde lo detuvieran tuviera alguna causa pendiente, y ahí es donde se pueden abrir algunas alternativas.
Tanto Marset como algunos de sus familiares están requeridos en Paraguay, no en Uruguay. Según informó La Diaria días atrás, las negociaciones empezaron por Mauro García Troche, cuñado de Marset, hermano de su esposa, a quien la policía uruguaya intentó detener en agosto de 2023 en una chacra de Empalme Olmos, y por un hermano de Marset, Diego Marset Alba, también requerido por Bolivia.
También estaba contemplada en la alerta roja la esposa de Marset, Gianina García Troche, hasta que este viernes se conoció que se la excluyó del pedido de captura, lo que encendió las alarmas y llevó a la Policía de Paraguay a intervenir el departamento de Interpol de ese país. Sin alerta roja, la mujer podría regresar a Uruguay sin ser detenida, debido a que no tiene causas abiertas ni requerimientos en el país y Paraguay tendría que iniciar un proceso de extradición para juzgarla, lo que puede llevar años.
Ese mismo camino podrían intentar otros familiares y el mismo Marset si llegaran a Uruguay y se inculparan por algún delito cometido acá.
Está el antecedente reciente de su cuñado Sebastián Alberti, quien estaba preso en la cárcel de San José por homicidio pero se fugó y se entregó luego de negociar ser recluido en la zona de narcos del Penal de Libertad. Sobre Alberti también pesaba una alerta roja de Interpol, pero decidió entregarse en San José y llegó a un acuerdo abreviado por la fuga por una pena de 8 meses. Luego resta que cumpla con el saldo de 5 años y 1 mes por el asesinato.
Si Marset decidió salir públicamente ahora se puede especular con que lo hizo porque tiene definidos sus próximos pasos, o porque sabe que está cercado y al caer.
Por lo que contó Ignacio Álvarez, conductor del programa, sobre la entrevista que le hizo Patricia Martín y emitirán el domingo, Marset asegura que está “muy preocupado” por su familia que está viviendo con él (tiene cuatro hijos chicos), que su esposa “no tiene nada que ver”, y que si estuviera separado de su familia intentaría acercarse a ellos y caería.
Recién sabremos más en la entrevista, pero es probable que a partir de sus declaraciones surjan otras novedades.
Los escenarios en Uruguay
Si bien la fiscal de Estupefacientes Mónica Ferrero tiene varias causas en las que indaga vínculos de cargamentos de drogas con Marset, hasta el momento no se ha podido probar su participación en ninguna de ellas.
Desde octubre de 2020 cuando la Justicia aceptó extinguirle la pena por causas de narcotráfico y receptación, no tiene legajo penal abierto en el país.
El fiscal que tiene un caso más firme para inculparlo es Diego Pérez, quien indaga la bomba a la Brigada Antidrogas y la amenaza a la fiscal Ferrero a través de un mensaje de WhatsApp. El hombre que la amenazó fue condenado con dos meses de prisión. La amenaza fue realizada un día después del atentado a la Brigada Antidrogas con una bomba molotov, por el que varias personas también fueron imputadas.
Pérez está convencido de que la organización que integra Marset, denominada Primer Comando Uruguayo y que tiene relaciones estrechas con la organización brasileña Primer Comando de la Capital, estuvo detrás de ambos delitos, aunque no hay elementos que lo inculpen a él directamente.
Si Marset se entregara en Uruguay y se declarara responsable de esos delitos, podría ser imputado por violencia privada, que castiga al que use violencia o amenazas para obligar a alguno a hacer, tolerar o dejar de hacer alguna cosa, con tres meses de prisión a tres años de penitenciaría. Si bien se trata de un delito excarcelable le podría permitir ganar unos meses.
Distinto sería si fuera inculpado por homicidio, ya que en 2018 estuvo indagado como el principal sospechoso por el homicidio de un amigo suyo con quien se reunió según testigos el día del crimen, pero la fiscal Darviña Viera pidió su sobreseimiento en aquel momento por falta de pruebas. Días atrás, la exfiscal Viera declaró en la investigación administrativa que la Fiscalía lleva adelante para determinar si se perdió un audio de la declaración de Marset.
Otra opción que también se ha manejado es que se lo indague por lavado de activos, ya que muchos familiares de Marset llevan una vida acomodada y ostentan en las redes sociales, o han puesto negocios en Uruguay, lo cual podría configurar lavado si se comprobara que adquirieron bienes con dinero proveniente del narcotráfico.
Sin embargo, fuentes de la Fiscalía de Estupefacientes explicaron que sin una investigación en trámite sobre Marset previa para iniciar en forma paralela la de lavado sería muy difícil iniciarla de oficio. Cuando el delito precedente se comete en el exterior, como se podría prever que ocurrió en este caso, la ley de lavado (19.574) establece en el artículo 37 que el delito precedente debe estar tipificado "en las leyes del lugar de comisión y en las del ordenamiento jurídico uruguayo”, es decir que debe ser delito en ambos países.
También se mencionó que desde enero empezará a regir una disposición de la Rendición de Cuentas que permitirá embargar bienes y cuentas bancarias desde el inicio de la investigación por lavado, pero una indagatoria por ese delito no parece viable por ahora.
Tampoco sabemos si Marset logrará el objetivo de negociar por mejores condiciones y tal vez librarse o dilatar su entrega a Paraguay, pero lo que es seguro es que seguiremos hablando del narco local más famoso por mucho tiempo.