El miércoles 20 de diciembre la sesión de Diputados comenzó 40 minutos más tarde de lo previsto porque el oficialismo no llegaba al quórum para levantar el receso. Le faltaban votos en sala.
Los socios de la coalición de gobierno tienen 56 legisladores —seis más de la mayoría absoluta— en la Cámara de Diputados pero a la hora de levantar la mano para aprobar proyectos, muchas veces, le faltan votos.
Las faltas o la ausencia de legisladores a la hora de votar fue un problema recurrente para el oficialismo a lo largo de todo el 2023, a tal punto que generó recriminaciones internas.
Si bien a la larga el oficialismo logró salir airoso en casi todos los temas, en más de una oportunidad debió postergar discusiones o demorar el inicio de la sesión para poder reunir las mayorías necesarias.
El Partido Nacional, la colectividad del presidente Luis Lacalle Pou, es el que más problemas tuvo durante el año seguido de cerca por Cabildo Abierto. Las faltas y, en la mayoría de los casos, los legisladores que “marcan tarjeta” y luego se retiran, complican el funcionamiento del Parlamento.
Faltas
Cuando en el Partido Nacional se habla sobre las ausencias a la hora de votar hay un nombre que está en boca de todos: Valentina Dos Santos.
La diputada de Artigas, y aspirante a suceder a Pablo Caram en la intendencia norteña, está entre los cinco legisladores con peor asistencia a las comisiones —la instancia donde se discuten y modifican la mayoría de los proyectos— y es, con distancia, la que tiene más faltas al plenario, donde el oficialismo tiene los problemas para reunir las mayorías.
Fue citada en 103 oportunidades a alguna de las cinco comisiones que integra y asistió a 63 (61% de asistencia) mientras que fue a 126 de los 187 plenarios a los que estuvo convocada (67%). El resto de los diputados titulares —o que al menos hayan sido citados a 40 sesiones— tiene más de un 85% de asistencia.
Valentina Dos Santos junto a Pablo Caram y Emiliano Soravilla
La asistencia es aún más baja si se miran solo los registros del 2023: Dos Santos concurrió a menos de la mitad de citaciones que tuvo a comisiones de la cámara (42%).
Pero no son solo sus números los que demuestran su ausencia en el plenario. Uno de sus suplentes, Emiliano Soravilla, actual secretario general de la Intendencia de Artigas, fue citado en nueve oportunidades a participar de las sesiones de Diputados pero nunca fue.
El Observador intentó comunicarse con Dos Santos pero no respondió a los llamados.
Algo similar pasa con Wilman Caballero en Cabildo Abierto. Si bien él tiene una buena asistencia a las comisiones o al plenario, su suplente Marcos Andrés Acuña fue citado en 24 oportunidades a las sesiones y no fue nunca. Caballero tampoco respondió a los llamados de El Observador.
En Cabildo otro nombre que aparece con frecuencia es el del salteño Rodrigo Albernaz que si bien tiene una buena asistencia en lo que va de la legislatura, este año su presencia fue menos frecuente en la cámara baja ya que asistió a menos de la mitad de las comisiones que fue convocado (48%).
De los diez diputados que más faltaron a las comisiones en esta legislatura, seis son blancos mientras que los otros cuatro son de partidos distintos. Armando Castaingdebat, que supo ser subsecretario del Ministerio de Desarrollo Social en este período, es el de peores números en la legislatura.
Consultado por El Observador, el dirigente de Aire Fresco argumentó que su nivel de inasistencias (faltó al 46% de sus citas legislativas) se debe a las veces que tuvo que suplir compañeros en el Senado en las sesiones matutinas.
Similar fundamento esgrimió el colorado y exministro de Turismo, Germán Cardoso, bajo la premisa de que entra “permanentemente” al Senado para suplantar a sus compañeros Germán Coutinho y Raúl Batlle. El dirigente de Maldonado, quien concurrió a seis de cada diez citaciones a comisiones en Diputados, fue convocado 25 veces a la cámara alta en lo que va del período.
Sin embargo, las excusas de Cardoso y Castaingdebat no tienen asidero, según comprobó El Observador con dos fuentes al tanto de la actividad parlamentaria. Y es que cuando un diputado ejerce de senador como suplente de un compañero, no se le computa la falta a ninguna de las citas que ese mismo día le correspondía en la cámara baja. La ausencia queda justificada, de la misma manera que ocurre, por ejemplo, con las misiones oficiales, por lo que no hay citación y, por lo tanto, no hay inasistencia.
El también nacionalista Pablo Viana, el segundo con peores números, fue más directo. En diálogo con El Observador dijo que sus faltas se concentran en dos comisiones que son especiales y sesionan principalmente luego del 18 de cada mes. Las sesiones ordinarias del Parlamento se realizan entre el 1° y el 18 de cada mes y lo mismo sucede con las comisiones.
Foto: Leonardo Carreño.
“A partir del 18 yo hago trabajo territorial en distintos puntos del país. Empezamos el año con presencia solo en Montevideo y ahora estamos en todo el país”, confesó Viana respecto a su novel sector Avanza Uruguay.
La comisión especial de futuros y la comisión especial sobre lavados de activos reúnen la mitad de las faltas de Viana que integra —o integró— nueve comisiones en esta legislatura. El diputado aseguró que en algunas oportunidades también viaja Argentina por su trabajo privado.
Otro nombre que resalta entre nacionalistas es el de Mario Colman. Si bien presenta un nivel de asistencia a comisiones del 74% en lo que va de la legislatura, el diputado de Colonia faltó a la mitad de las citas en el correr del 2023, presentándose a 19 de 39 reuniones. El Observador intentó contactar a Colman, pero no obtuvo respuesta.
El diputado del Partido de la Gente, Daniel Peña, fue por su parte al 60% de las comisiones a las que fue citado. “Soy el único para un montón de comisiones. Es imposible cubrir todos los flancos, y no tengo un solo descuento por faltas”, declaró a El Observador.
En efecto, es uno de los 20 legisladores con más citaciones, con un total de 197 en lo que va de la legislatura, pero tanto César Vega, del PERI, como el representante del Partido Independiente, Iván Posada, tienen más citaciones que él y un mayor nivel de asistencia.
Senado
La asistencia en la cámara alta es sensiblemente mejor que en la baja. En el plenario todos los senadores titulares tienen una asistencia superior al 90% mientras que en las comisiones ninguno está por debajo de 70%.
Sin embargo, también hubo algunos episodios en los que la hora de inicio de la sesión tuvo que ser demorada por falta de senadores oficialistas para poder sostener el quórum.
Faltas y licencias
Los legisladores pueden pedir hasta 30 días de licencia por año y tienen otros 30 días para solicitar sin goce de sueldo. Sin embargo, tanto diputados como senadores pueden avisar que van a faltar —sin presentar justificativo alguno— y esos días se descuentan de la licencia solo si la ausencia es en el plenario. Cuando las faltas son a sesiones extraordinarias o de la Asamblea General no se computa como licencia.
Cuando piden licencia se convoca a su suplente pero cuando faltan con aviso nadie ocupa su lugar. Además tienen licencia por motivos “inherentes a su representación política” pero no está claro el límite de días por este motivo.
Todo esto dentro de un régimen que funciona de forma regular desde el 1° de febrero al 15 de diciembre de cada año, a lo que se pueden sumar sesiones extraordinarias. En año electoral las sesiones van hasta el 15 de setiembre.