25 de julio de 2019 5:02 hs

Durante todo el año, el precio de la hacienda subió a mayores tasas que el de exportación de la carne vacuna, pero... ¿cuánto tiempo puede sostenerse esta tendencia?, ¿cuál puede ser el precio en el mediano-largo plazo? En las últimas dos semanas el precio se ha estabilizado. ¿Es el preludio de un ajuste a la baja?

El precio del ganado gordo venía en gradual ascenso desde 2016, cuando el kilo de carcasa cotizó mayoritariamente por debajo de los US$ 3. Desde ahí comenzó una recuperación tenue, que se aceleró a partir de marzo de este año al notarse que la fiebre africana de los cerdos diezmaba a la producción china.

El novillo gordo especial alcanzó los US$ 4,08 por kilo carcasa, el mayor valor en ocho años y 18% por encima del mismo momento del año pasado.

Más impresionante es la suba de las vacas que alcanza máximos históricos de US$ 3,98 por kilo, un incremento de 21% interanual según la referencia de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) publicada este lunes.

Más noticias

 

En los últimos siete años, el diferencial de precios entre la tonelada de carne vacuna exportada y el novillo gordo fue de 6,5% a favor del precio de exportación, pero en lo que va de 2019 la relación estuvo por debajo de ese promedio y en las últimas 10 semanas fue incluso negativa.

 

El precio de exportación de las últimas cuatro semanas no alcanza los US$ 4,08 de referencia para el novillo.

Si corregimos el precio del novillo gordo con el diferencial de precios histórico de 6,5% entre el valor de la hacienda y el de exportación obtenemos un “precio de equilibrio” del novillo gordo de US$ 3,82 por kilo carcasa o US$ 2 por kilo en pie. Lo que, con una relación de reposición de 1,10 cercana al valor histórico y aceptable para el productor invernador, dejaría al precio del ternero en US$ 2,20 por kilo.

Hoy el precio de los terneros está en torno a US$ 2,40 en una situación que los invernadores sobrellevan porque el precio del novillo es muy alto y la relación de reposición está por debajo aún de ese 1,10.

El precio del ternero supera al del novillo para faena en solo 7%. Si el precio del ganado gordo se mantiene por encima de los US$ 4 por kilo, la ecuación es atractiva. Pero, ¿se mantendrá? La compra actual de reposición supone el riesgo de pagar altos precios.

 

 

Precios de exportación convalidan el optimismo

En parte los precios de exportación convalidan el optimismo. De enero a junio el valor de la carne vacuna exportada subió un 18%, pasando de US$ 3.400 a US$ 4.000 por tonelada.

El precio del ganado gordo subió. Para la industria, que está trabajando con un escaso uso de su capacidad instalada, es una situación difícil de sostener en el mediano plazo. Porque además los precios internacionales no justifican cotizaciones tan altas.

Y, por otra parte, el precio que paga la industria de otros países es menor que el precio de Uruguay. El precio local supera en 10 centavos de dólar a la cotización del novillo en Australia, que se ubica en US$ 3,97 por kilo carcasa (un mercado que accede con menor flete y aranceles a Asia). El precio de Uruguay es incluso mayor en cinco centavos al del novillo de Estados Unidos (US$ 4,03), algo completamente inusual. 

La brecha es mucho mayor si se compara con el novillo gordo en Brasil, que se ubica en US$ 2,73 por kilo carcasa, 33% por debajo que el de Uruguay. Esto pone en consideración la importación de ganado en pie y a su vez genera un aumento en la importación de carne que en el primer semestre totalizó 10.391 toneladas peso embarque, dos tercios del total importado en todo 2018 (16.073 toneladas).

 

Las perspectivas para 2020

La firmeza de precios debería mantenerse durante 2020, ya que los dos factores principales de la tendencia –la escasez de novillos y la fuerte demanda de China– no parecen cambiar. Pero es difícil pensar que puedan sostenerse los muy altos niveles actuales. Por lo tanto, ¿a qué precios presupuestar el 2020?

Alejandro Berrutti, broker de carne y consignatario, dijo al programa Tiempo de Cambio de radio Rural que el precio actual del ganado no tiene correspondencia con los valores de exportación de carne.

“La puja por el ganado no se condice con el mercado internacional” y “la escasez de materia prima hace que las industrias pujen día a día por los ganados (con un precio pagado) que no es un valor real, por lo tanto hay que estar atentos”, señaló.

Para el consignatario, no puede descartarse una baja de precios del ganado para faena que se traslade al mercado de reposición.

Tras varias semanas en ascenso la semana pasada las cotizaciones se estabilizaron, pero por ahora no hay síntomas de una baja abrupta y ganado para faena no abunda.

El fuerte avance del precio del novillo gordo en los últimos tres meses fue acompañado por la reposición, pero con incrementos semanales menos marcados, lo que determinó que la relación flaco/gordo (cociente entre el precio del ternero y el de novillo gordo) bajara a mínimos desde mediados de 2015, apuntando la ecuación a favor de la invernada.

Pero al mismo tiempo, con buen clima en los últimos meses y terneros que alcanzaron pesos de 200 kilos y permiten facturar cerca de US$ 450, hay un estímulo adicional para el precio de las vacas.

El diferencial de precios entre el novillo y la vaca se encuentra en mínimos históricos debido a dos tendencias que impulsan el precio de las categorías hembras: la demanda de China por esta categoría y una confianza en la cría, con buenos datos de preñez, alto precio por los terneros y por lo tanto el interés de los productores por retener vientres. La brecha de precios entre ternero y ternera también se achica. El precio de las terneras está 30% por encima de los del año pasado.

Parece claro que es temerario presupuestar la ganadería de 2020 con un precio del novillo de más de US$ 4 por kilo.

Si el precio de exportación de la carne se estabiliza en el entorno de US$ 4.000 por tonelada o algo menos, el precio lógico de largo plazo del novillo debería situarse entre US$ 3,75 a US$ 3,80 por kilo en cuarta balanza, unos US$ 2 por kilo vivo, es decir unos US$ 1.000 por novillo terminado.

Si tal fuese un equilibrio aceptable para la industria, se trataría de un buen precio en términos históricos –dependerá de la trayectoria futura del dólar que siga siendo un precio estimulante o no–.

Y en base a lo anterior el precio del ternero podría estabilizarse cerca de los US$ 2,20 a US$ 2,25 por kilo. Mientras las referencias estén por encima de esos valores, para la producción pecuaria será una situación estimulante.

Y por ahora la baja no parece inminente.

Producción: Cecilia Pattarino

 

 

La cifra
4.045 dólares por tonelada fue el precio promedio que logró Uruguay en sus exportaciones de carnes vacunas en la semana que fue del 7 al 13 de julio, con la colocación de 4.762 toneladas a cambio de US$ 19.260.000 (Fuente: INAC).
 

 

Juan Samuelle

 

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos