Pese a que son varios los intendentes electos que se encontraron con más de un año de números en rojo, y con poco o nada de dinero en caja, también hay otros que llegan a ocupar su sillón municipal con un legado de varios miles de pesos a favor. Consultados por El Observador varios intendentes detallaron algunos de los ingredientes para el éxito: menos gasto en salarios, estar al día con las obras para poder recibir aportes del gobierno nacional, y el aumento de ingresos a través de políticas más severas de cobro de contribuciones y patentes aprovechando la coyuntura económica favorable.
Una política similar se llevó a cabo en el departamento de Flores. "El secreto de las intendencias es no pasarse (en los egresos) del rubro cero –recursos humanos– más de 40%", explicó a El Observador el exintendente de ese departamento, Armando Castaingdebat. Allí también hubo políticas de retiros incentivados y solo se puede ingresar a los cargos administrativos por concurso.
Los datos recopilados en el estudio Los ingresos y egresos de los gobiernos departamentales entre 1990 y 2013, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), indican que ese es otro de los departamentos que tuvo superávit tanto en 2012 como en 2013 –unos $ 20 millones por cada año a pesos constantes de 2005–.
A eso se suma el departamento de Río Negro y el de Lavalleja, también con superávit en 2011, y Treinta y Tres, que ha mantenido sus finanzas estables y en general favorables desde 2006.
Por su parte, los departamentos de Canelones y Artigas terminaron 2013 con un balance favorable, de casi $ 200 millones en el primer caso, y de $ 40 millones en el segundo. En cuanto a Rocha y Durazno, si bien 2013 fue un año deficitario, en 2010, 2011 y 2012 el resultado fue también favorable.
Otras intendencias, –como es el caso de Salto especialmente, con una deuda cercana a los $ 1.000 millones según asegura el intendente electo, Andrés Lima–, Cerro Largo y Paysandú, arrastran años de déficit de más de $ 70 millones. O como Colonia, Rivera y Durazno, que tuvieron una fuerte caída en 2013. Para Montevideo no se cuenta con datos.
Reducción de otros gastos
Además de reducir la plantilla, en la intendencia de Tacuarembó se estableció una oficina de auditoría y según Ezquerra se realiza un fuerte contralor de los gastos en tarifas públicas. "Si en UTE el gasto sube más de 10%, se estudia el porqué de ese gasto excesivo", ejemplificó. Además se controla el gasto en llamadas y en combustible.
En el caso de Treinta y Tres, el intendente interino José Amaro aseguró a El Observador que la fórmula de ese departamento es ser "una administración austera: ni demasiado restrictiva, ni se embarca en demasiados gastos". Dardo Sánchez, quien asumirá nuevamente el 9 de julio esa comuna, asegura sin embargo que la reserva de $ 100 millones que dejó fue gastada y que asumirá con dificultades en Hacienda para pagar sueldos y a proveedores. En ese departamento, las transferencias del Estado superan 60% de los ingresos departamentales.
Más recaudación
Otra de las estrategias que adjudican los intendentes como factor clave para tener un buen balance a fin de año son las políticas para bajar la morosidad y conseguir obtener más ingresos. En el caso de Río Negro, el exintendente Omar Lafluf explicó que se intentó aprovechar el "boom agrícola" a través de la emisión de títulos ejecutivos e intimaciones para cobrar la contribución inmobiliaria rural.Pese a que en 2012 y 2013 hubo superávit, según dijo días atrás a El Observador el intendente electo, Óscar Terzaghi, iba a ser necesario un
crédito para asumir las obligaciones en ese departamento después de julio.
Reducir el endeudamiento con respecto a ese tributo también fue una de las estrategias de Flores, donde se llegó a menos de 3%. En Tacuarembó, además de reducir la morosidad en ese rubro, tuvo un impacto la patente única, tributo que aumentó su recaudación 15%.
"Cuando entramos –dijo Lafluf– por cada $ 100 la intendencia debía 76. Hoy debe $ 32", en lo que también influyó un compromiso con el
BROU por el que ingresaron al departamento 85 empresas nuevas. Otra de las cosas que cree que ayudó es la utilización de personal propio para realizar obras, las que aumentaron de 16% a 39% del gasto. En esos departamentos también es importante el aporte del Estado. l