Los militares indagados por la muerte del militante del MLN-T, el argentino Gerardo Alter, detenido el 19 de agosto de 1973, junto a Jorge Selves y Walter Arteche, admitieron que murió mientras era interrogado en el Batallón Florida. Esa situación los compromete y permite concluir que el caso está prácticamente aclarado, dijeron al diario El Observador fuentes del caso.
Además, resulta significativo porque se trata de la primera vez que los militares indagados admiten la muerte de un militante en los casos que se indagan por violaciones a los derechos humanos. Si bien los militares no admitieron haber torturado a Alter, señalaron que estaba mal de salud y murió poco después de ser interrogado.
Entre los indagados por este caso también hay un militar en actividad, que aún no ha podido declarar porque reviste el cargo de agregado militar en el exterior.
En total por este caso, el juez Eduardo Pereyra y el fiscal Diego Pérez indagaron a ocho militares que se desempeñaron en el Batallón Florida de Infanteria Nº 1 al momento de la muerte de Alter. Entre ellos estuvo el coronel retirado Luis Maurente, condenado a 20 años de penitenciaría en la causa “Segundo Vuelo” de Automotores Orletti y preso en la cárcel militar.
También declararon otros cuatro militares retirados. El sexto militar de la lista, Antranin Ohanesian, no pudo declarar porque se encuentra recluido en Argentina por la megacausa Automotores Orletti. El séptimo falleció y el octavo es el que se encuentra en actividad.
Según los denunciantes, los tres detenidos fueron salvajemente torturados en el Batallón Florida de Infantería Nº 1. Horas más tarde, Alter y Arteche fallecieron a causa de los castigos recibidos. Selves fue internado en el Hospital Militar y permaneció varios años detenido en diversas unidades militares hasta ser enviado al Penal de Libertad. Su rol de testigo de los hechos resultó clave para identificar a los militares que participaron del interrogatorio.
Alter era militante del PRT-ERP en Argentina y en julio de 1973 se trasladó a Uruguay, para proseguir su labor militante en filas del MLN-T.
Su cuerpo que había sido enterrado en un fosa común de un cementerio, fue entregado años después a sus familiares y lograron repatriarlo a Argentina.
Debido a que fue detenido junto a Arteche y esa causa la siguen la jueza Mariana Mota y la fiscal Ana María Tellechea, las magistradas solicitaron al juez Pereyra que decline competencia. El juez aún no resolvió sobre esa solicitud de su colega. Antes, debió responder a un recurso de nulidad que presentó uno de los militares indagados, debido a que no le permitió fotocopiar el presumario. Pereyra rechazó el recurso.
El caso por la muerte de Alter había sido denunciado en 1986, pero Ejecutivo lo consideró bajo el amparo de la Ley de Caducidad, lo cual implicó el archivo de las actuaciones.
En octubre de 2009 el Poder Ejecutivo de Tabaré Vázquez lo excluyó de la ley y se desarchivó el expediente penal. Una pericia médica forense de una junta médica concluyó que Alter “fue golpeado hasta morir”.
(Observa)