Según informó el diario ABC Color de Paraguay, el sindicalista uruguayo Fernando Gambera, secretario general de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) y secretario de relaciones internacionales del PIT-CNT amenazó con cerrar los puertos uruguayos a las cargas paraguayas si el gobierno guaraní no accedía a los reclamos sindicales de los trabajadores de aquel país.
El diario aseguró que Gambera dirigió la amenaza directamente al ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social paraguayo, Guillermo Sosa, quien confirmó el hecho a Comercio Exterior & Transporte.
¿En qué ambito se dio la amenaza del dirigente sindical uruguayo?
Con la presencia de representantes de los trabajadores de toda América Latina se desarrollo la Central Unitaria de Trabajadores de Paraguay y tuvimos el honor de recibir a la delegación uruguaya como a las demás participantes.
¿Cuál es el reclamo de los trabajadores paraguayos a los que se refirió Gambera?
El reclamo tiene que ver con la tramitación de expedientes en el Ministerio. Nosotros estamos invirtiendo en tecnología informática para que se hagan los trámites on line y en tiempo real, pero los procesos no han acabado porque hay cierta demora que reconocemos. Incluso hemos creado el sistema de aprobación rápida de documentos y eso generó reclamos de parte de los sindicatos. Pero es un asunto interno. El delegado representante de los trabajadores de Cuba, por ejemplo, se abstuvo de hacer algún pedido porque entiende que sería una injerencia en los asuntos de un país. No obstante, el delegado uruguayo manifestó que si no se accedía a los pedidos de los sindicatos paraguayos, ellos (los trabajadores uruguayos) terminarían cerrando el puerto de Montevideo para los bienes desde y hacia Paraguay.
¿Cuál es su reacción al respecto?
Yo, particularmente, no puedo aceptar este tipo de manifestaciones porque, en primer lugar, es una manifestación que no corresponde, porque es inmiscuirse en asuntos internos de mi país. Además, afectaría a trabajadores y, no obstante, a nuestro país, ya que tenemos la asimetría estructural que significa no tener puertos marítimos propios. Hemos sufrido históricamente la situación de esa naturaleza. Para nosotros es inadmisible que una persona como Fernando Gambera, venga a Paraguay y, no a título personal sino en representación de una entidad de trabajadores de Uruguay, tenga que comportarse de esa forma, que no corresponde de ninguna manera.
¿Qué tipo de trámites son los que están en cuestionamiento?
Son trámites que hacen a las cuestiones administrativas inherentes a los funcionamientos de los sindicatos, que tienen que ver con homologaciones, aprobaciones de comisiones administrativas y registros Nosotros tenemos pocos meses en el gobierno y heredamos una estructura administrativa que queremos corregir y mejorar. Nuestros sistemas no están informatizados y no podemos tener una aprobación en el día, porque tenemos que cumplir con normativas legales y documentales. En función de eso nosotros tenemos una mesa de diálogo en la que los sindicatos pueden expresarse y transmitir sus preocupaciones. Las puertas del Ministerio están abiertas permanentemente. Además es un tema interno.
¿Cómo es la relación con los sindicatos en Paraguay?
La libertad sindical en Paraguay está consagrada y vivimos en un Estado de derecho. Somos un gobierno democráticamente electo, somos autoridad legítima. Los sindicalistas tienen derecho a manifestarse y a parar cuando crean necesario; entonces, que venga un sindicalista a amenazarnos nos afecta y nos duele mucho tratándose de un país hermano como Uruguay. No imaginamos que una persona paraguaya vaya a hacer una cosa semejante.
¿Cuál fue el tono con el que el representante uruguayo se dirigió a usted?
No quiero entrar en detalles, pero puedo decir que fue en una reunión en la que, mientras yo hablaba, el señor me hablaba encima.
¿Se comunicaron con autoridades uruguayas?
Desde el Ministerio elevamos una nota a cancillería paraguaya y me puse en contacto con el embajador de Uruguay en Paraguay para informarle sobre el episodio. Además pasé el asunto a instancias del Ministerio de Relaciones Exteriores (de Paraguay), que hará lo que tenga que hacer.
¿Han tenido alguna respuesta?
El embajador uruguayo en Asunción me dijo que lamentaba el incidente y que no debió haber ocurrido.
¿Cómo seguirá la relación luego de este incidente?
Nosotros no pretendemos que esto sea un elemento que cree una situación de distanciamiento entre los países. Para nosotros Uruguay es un país hermano, lo queremos, lo respetamos, lo admiramos y para nosotros no puede pasar más de lo que pasó con una persona. Sin embargo, entiendo que yo no puedo tolerar una amenaza así de ninguna manera. Ni como ciudadano paraguayo y menos como ministro de mi país. Por el bien de nuestras naciones tenemos que relacionarnos con mucho diálogo y respeto.