Luego de un año sabático, por la gran campaña de Peñarol en 2011, parece que el fútbol uruguayo volvió a depender de otros resultados para que sus clubes grandes logren la clasificación a los octavos de la Copa Santander Libertadores.
El plantel de Nacional entrenó el lunes de tarde en Los Céspedes y el equipo alineó a Burián; Núñez, Scotti, Rolín, Torres; Calzada, Píriz, Vecino; Viudez, Sánchez y Bueno. Jadson Viera se resintió de la lesión y no completó la práctica.
La situación de Peñarol es más angustiante como consecuencia de que en tres encuentros –dos de ellos, jugados como local en el Estadio Centenario–, solamente cosechó una unidad.
Peñarol marcha último en el grupo 8 de la Copa con tan solo un punto, mientras que sus rivales están bastante más despegados. El zaguero Carlos Valdez se levantó el lunes mucho mejor de su contractura en el gemelo de una de sus piernas, pero para no arriesgarlo el Polilla Da Silva lo probará recién el martes de mañana para saber si juega o no. Por lo sucedido el lunes, es posible que juegue. Sin embargo, en caso de que no llegue, Alejandro González será central y el lateral derecho lo ocupará Juan Álvez.
La única posibilidad de clasificar que tiene, es ganar los tres partidos –dos de ellos, en el exterior– y, a su vez, esperar los resultados que se puedan dar entre otros rivales, porque también dependerá seguramente de ello.
Por eso los dos partidos de esta noche, tanto el de Nacional ante Alianza Lima –que llega con innumerables bajas–, como el de los aurinegros ante la U de Chile a la hora 21.30, tienen un común denominador: la necesidad. Necesidad de sumar a como dé lugar para estar un poco más tranquilos.
Obviamente que de los dos, el que está más cerca de los octavos de final es Nacional que había comenzado notablemente en la Copa, ganando en Río de Janeiro después de 41 años por este certamen, pero que luego se vino abajo al caer en casa con Libertad y en Perú ante un equipo como Alianza, que dista muchísimo de lo que fueron los grandes equipos peruanos y que –como seguramente ocurrirá el martes– muestra grandes falencias defensivas que deberán ser aprovechadas.
Por todos esos ingredientes, la del martes será una noche muy especial para ambos grandes del fútbol uruguayo.
Peñarol, en caso de no ganar, ya quedará fuera de esta edición de la Copa, en tanto que Nacional no puede permitirse ningún resbalón más.
Son dos equipos que buscan cambiar la pisada en un momento fundamental.