En el Hospital Pereira Rossell, donde desde hace años llegan mujeres para asesorarse antes de abortar y vuelven a la consulta luego de haberlo hecho, la ley de interrupción voluntaria del embarazo cambia “poca cosa”, según coincidieron médicos y funcionarios de ese centro. Básicamente, en vez de tener que conseguir el misoprostol en forma clandestina, ahora los médicos pueden prescribir la medicación abortiva legalmente.
Ocho mujeres por día consultan para abortar en el Pereira Rossell
En la primera semana hubo mutualistas con más de 10 consultas