Los gestos del final marcaron. Fueron el fiel reflejo de lo que quedaba por el camino. Unos, con las brazos en jarra, se miraban incrédulos. Otros, agotados por el esfuerzo, se saludaban por la conquista.
Otro viento en el camino
Danubio y Rampla lucharon contra las inclemencias del tiempo e igualaron 0-0