6 de junio de 2013 22:01 hs

Las medidas anunciadas ayer por el Ministerio de Economía y el Banco Central fueron interpretadas por los expertos como un relajamiento del compromiso para el combate de la inflación y una mayor preocupación por la desaceleración de la economía y la trayectoria del tipo de cambio, que compromete la competitividad de la producción local. Según los analistas consultados por El Observador, evidencian una confianza en que las presiones sobre los precios internos cederán debido a la desaceleración de la economía, a lo que se sumará el componente de deflación importada.

Los profesionales entienden también que se busca introducir una mayor “volatilidad” y menor “previsibilidad” en el mercado de cambios para desincentivar el fuerte flujo de capitales especulativos del exterior. Para el economista Alfonso Capurro de CPA Ferrere, las medidas anunciadas “ayudarán” al objetivo de reducir el déficit parafiscal en el que incurre el gobierno para financiar las operaciones en el mercado de cambios que buscan sostener la cotización del dólar. De esta forma, se favorecerá un acercamiento de la evolución cambiaria local a los valores de fundamento que a nivel global marcan una valorización de la divisa.

No obstante, Capurro señaló que “falta algo” que demuestre que se mantiene el compromiso del Banco Central con la lucha antiinflación, “que es el mandato principal” de la institución.
“Esperamos que en el Copom (Comité de Política Monetaria) se explicite un compromiso más firme” con el combate a la suba de precios, dijo, sobre todo partiendo de un contexto de “expectativas desancladas” con el objetivo de inflación que persiguen las autoridades.

Más noticias

En igual sentido se pronunció, Aldo Lema de Vixion Consultores. Lema sostuvo que el cambio hacia el manejo de agregados monetarios “puede reflejar un intento por desarrollar una política monetaria más expansiva”, lo cual “en un contexto de expectativas desancladas, poca credibilidad y mayor incertidumbre por el manejo de instrumentos, acentúa el escenario de estanflación”. “Esa es la principal consecuencia que se veo de estas dos medidas”, en referencia al pasaje al control de la base monetaria y en la ampliación del rango objetivo de inflación de 3% a 7%.

Es por eso que Lema espera que la inflación “difícilmente” caiga de 8%, y que se mantenga entre ese guarismo y 9%. En igual sentido, Pablo Rosselli de Deloitte dijo a El Observador que “no es clara” la lógica en el cambio de instrumentos de política monetaria, aunque coincidió en que se busca dar una “tónica más expansiva” a la política, en un contexto de “persistencia” de presiones sobre todo vinculadas a incremento salariales reales.

Para que la medida cobren “consistencia”, agregó, sería necesario acompañarlas de “anuncios de que el gasto público deja de crecer, y que va a haber una moderación muy importante en los salarios. Aquí tenemos dos problemas: se procuran aumentos en términos reales notoriamente superiores a la mejora de competitividad, y los aumentos nominales están anclados en expectativas de inflación altas”, acotó Rosselli. Es por esto que interpreta que las medidas responden a “un escenario de desaceleración de la economía”, por encima de la preocupación por la suba de precios.

Dólar en alza
El dólar volvió a subir ayer impulsado por las especulaciones sobre las medidas que se conocieron al cierre de la operativa. En el promedio de transacciones interbancarias se situó en $ 20,472 con una suba de 0,63%. La última operación se concretó a $ 20,52.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos