El pasado reciente de Peñarol hablaba de un equipo vulnerable. La inestabilidad era una de sus principales características. Bastaba que el equipo recibiera un gol para que desbarrancara. La defensa no brindaba sensación de seguridad. Si hasta generaban burlas los errores de sus defensas en las redes sociales.
Peñarol, del bullying a la solvencia
Sin goles recibidos en 180 minutos de fútbol en el Apertura, el nuevo Peñarol empieza a mostrar otra seguridad defensiva



