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Pocos minutos antes de egresar como policías, les dieron de baja porque no estaban "aptos"

Diez aspirantes hicieron el curso de seis meses pero el día del egreso supieron que no podrían trabajar como policías

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01 de septiembre de 2018 a las 16:00

Faltaban pocos minutos para que comenzara la ceremonia de egreso de una nueva generación de policías cuando diez de los 389 agentes que culminaba el curso de seis meses en el Instituto de Formación y Capacitación para el Personal de la Escala Básica se enteraron que no eran “aptos” para cumplir con los requisitos por “razones médicas”, informó Telenoche y confirmó El Observador.

Los estudiantes habían convocado a sus familiares para que asistieran a la ceremonia e incluso algunos parientes habían viajado especialmente desde el interior para asistir al egreso, según narró a El Observador uno de los implicados que prefirió mantener su nombre en reserva.

En la plaza de armas de la Dirección Nacional de la Educación Policial estaba todo pronto para el comienzo del acto. La mayoría de la generación se estaba vistiendo con los uniformes. Sin embargo, en un aula diez aspirantes eran notificados por el comisario general Henry de León de la noticia que no esperaban esa mañana cuando se despertaron. El oficial se limitó a decirles que podían hacer una solicitud de cambio a escalafón administrativo. Pero eso no los conforma a ellos que, tras invertir los últimos meses en formación policial con una beca de $13 mil, ahora tendrán que cambiar sus planea.

Según supo El Observador, la razón por la que este grupo de estudiantes no pudo egresar fue por el informe negativo de sanidad policial que establecía que ellos no alcanzaron los requisitos necesarios para desempeñar la función. En particular, se les hizo mención de los resultados negativos que habían arrojados los estudios oftalmológicos, aunque tampoco se les dio mucho detalle. Por ejemplo, a uno de ellos se le detectó daltonismo leve lo cual no constituía un impedimento. La razón por la cual estos aspirantes fueron informados a última hora fue porque la comunicación oficial de sanidad policial no llegó hasta último momento, ese instante que suele quedar reservado para los abrazos y las felicitaciones.

Pero lo que les resulto aún más extraño a los diez estudiantes es que ellos ya contaban con un carné de salud básico expedido por la Dirección Nacional de Asuntos Sociales del Ministerio del Interior.

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El aspirante rechazado dijo que dos semanas antes de culminar le hicieron pruebas médicas y que en ningún momento las autoridades le manifestaron que hubiera algún problema. Esta persona –al igual que los otros nueve- había culminado de forma exitosa su formación en operaciones policiales, derechos, idiomas, tecnologías y salud entre otros tópicos que los futuros agentes aprenden con una carga horaria de 650 horas. Incluso, con esos problemas en la vista que lo convirtieron en “no aptos” para la función, los aspirantes habían aprobado la prueba de tiro.  

No es la primera vez que se constata una situación problemática en la escuela de policía. En agosto, el programa Santo y Seña informó que a un mes de finalizar el curso, 120 estudiantes que había ingresado en febrero fueron dados de baja por no estar aptos. En este caso, el informe negativo era de un equipo de psicólogos. Los exalumnos afirmaron que tuvieron instancias de evaluación con psicólogos de unos 10 o 15 minutos y que en muchos casos les hicieron preguntas personales que nada tienen que ver con la función policial.

Tras esa situación, el Sindicato Único de Policías del Uruguay (SUPU) pidió una entrevista con el equipo de psicólogos para conocer cuáles eran los criterios de evaluación. Pero aún no recibieron respuesta según dijo el presidente del gremio Luis Clavijo a El Observador.

Enterado de este nuevo caso, Clavijo cuestionó “la forma” en la que se procedió con los diez aspirantes y criticó el hecho de que se complete toda la instrucción de una persona como policía y luego se lo deje sin trabajo.

“Le dan todo el conocimiento, les enseñan a tirar y a poco de recibirse los echan. Potencialmente están preparando delincuentes”, dijo.  

Clavijo dijo que no entendía por qué  se esperaba tanto tiempo para hacer esos exámenes que pueden descalificar a un individuo de este tipo de tareas. El presidente del sindicato agregó que analizarán la situación y hablarán con sus asesores jurídicos. “No sabemos los criterios que se están usando, vamos a investigar y a hablar con el ministerio”, dijo.

Para el Licenciado en Seguridad Pública, Robert Parrado, estas situaciones demuestran los problemas del Ministerio del Interior para gestionar la formación del personal policial. “No es un tema nuevo. Viene desde el 2006. Se ha menoscabado la calidad el ingreso. Es un tema muy grave”, dijo Parrado quien exige que se conozca cuál es la “política de ingresos” del ministerio.

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