El ingeniero agrónomo Yamandú M. Acosta, del Programa Nacional de Lechería de INIA La Estanzuela, destacó a El Observador que cuando la presencia de DON es suficientemente alta como para causar rechazo de partidas de harina para consumo humano comienza a aumentar la presencia de granos o subproductos contaminados (afrechillo de trigo) en las raciones para animales en general y de rumiantes en particular.
Las raciones completas para rumiantes pueden tener un contenido máximo de 2 partes por millón (2 ppm) y subproductos como el afrechillo de trigo hasta 10 ppm, bajo el supuesto que solo se lo utiliza como ingrediente en raciones mezcla y que nunca se lo utiliza puro y directamente.
Esta diferencia es una de las responsables de accidentes de intoxicación por DON ocurridas en ganadería.
Los rumiantes presentan la mayor tolerancia al DON, sin embargo en situaciones como la actual suelen aparecer casos de intoxicaciones con grado variable de severidad.
Las lluvias frecuentes ocurridas durante los períodos de floración en trigo y en las primeras etapas de llenado de grano en la zafra 2012/2013 determinaron un ambiente ideal para el desarrollo de la fusariosis de la espiga (FE) y que genera la toxina DON.
Ello se complementó con el segundo factor en importancia que favorece el desarrollo de esta enfermedad: uso de cultivares susceptibles en una alta proporción del área sembrada (más del 75%). En este contexto las prácticas agronómicas, incluido el control con fungicidas, en muchos casos tuvieron eficiencias de control menores a las esperadas, dijo a El Observador la ingeniera agrónoma Silvia Pereyra, Investigador Principal de INIA La Estanzuela.
La enfermedad estuvo presente en la mayoría de los cultivos en el país, con niveles variables según la localidad, fecha de floración, comportamiento frente a FE del cultivar sembrado y los tratamientos de fungicidas dirigidos al control de la FE. Se registraron mayores infecciones en cultivos al norte de Río Negro, en especial en floraciones tempranas.
La característica más relevante de los hongos que causan la FE es la capacidad de producir micotoxinas que son nocivas para la salud humana y animal. Entre ellas, la más difundida y vigilada a nivel mundial (y en Uruguay) es el deoxinivalenol (DON).