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Quién es Harvey Weinstein, el exitoso productor en el centro de la tormenta

Acusado por actrices como Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow, el empresario es investigado por acoso y violaciones durante 20 años

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13 de octubre de 2017 a las 05:00

Harvey Weinstein no tiene el charme de una estrella querida como Bill Cosby —que hace pocos meses confesó que durante años había administrado sedantes a mujeres para tener sexo— ni el carisma del presidente de una potencia internacional. Weinstein, de 65 años, es un hombre poderoso en Hollywood y ese fue el escudo que lo blindó durante 20 años, y que evitó que denuncias por delitos sexuales salieran a la luz. Hasta ahora.

Pero, ¿quién es Harvey Weinstein?

Hoy, Weinstein es un productor despedido por el directorio de su propia empresa, The Weinstein Company. Es un empresario investigado por la Policía de Nueva York —un estado donde no prescriben ciertos delitos— a partir de una denuncia por agresión sexual presentada en 2004.

Es un esposo abandonado por su mujer —la empresaria de la moda y cofundadora de la marca Marchesa, Georgina Chapman—, que anunció su separación y se llevó a sus dos hijas.

Es un afamado productor cuya conducta fue calificada como "repugnante, aborrecible y antiética" por la Academia de Cine de Estados Unidos —que nominó más de 300 de sus películas al Oscar, y lo premió con 81 estatuillas— y que fue suspendido por la Academia británica (Bafta).

Es el mismo que en estos días está internado en un centro de rehabilitación en Arizona para tratar su adicción al sexo y que, según trascendió luego de una llamada de su hija al servicio de emergencia 911, tiene actitudes "suicidas y de depresión".

Sin embargo, antes de esta debacle que tiene la magnitud de superproducción, en Hollywood, Weinstein era quien podía destruir o crear la carrera de un artista. Era un productor de cine estadounidense, cofundador de la megaempresa cinematográfica Miramax y director de The Weinstein Company.

Weinstein es el nombre detrás de películas como Tiempos Violentos, Shakespeare apasionado, Django sin cadenas, El discurso del rey, El paciente inglés, Bastardos sin gloria y la trilogía de El Señor de los Anillos, entre decenas otros éxitos de taquilla.

Era el generoso donante a las arcas del Partido Demócrata.

Y ese poder, además de su escudo, también se convirtió en su arma. Así fue durante 20 años, hasta que hace unos días empezaron a llover acusaciones de abuso sexual y violación hechas por actrices de renombre como Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie, Ashley Judd, Mira Sorvino y Rosana Arquette, entre otras artistas, modelos y empleadas de su compañía.

Entre los casos más graves están los de la estrella italiana Asia Argento, la actriz Lucia Evans y otra mujer que se mantuvo en el anonimato, quienes lo acusan de violación, aunque a través de una portavoz Weinstein afirmó que todas las relaciones sexuales que mantuvo fueron consentidas.

Pero esta situación poco tenía de secreta. Era, como dice la expresión metafórica, "un elefante en la habitación". Desde hace dos décadas, todos en la industria sabían que no era recomendable que una mujer estuviera sola con Weinstein, muchas lo evitaban y otras tantas habían soportado su acoso a riesgo de destruir sus carreras. Incluso los medios fueron sometidos a presiones del productor, que logró mantener el tema fuera de radar.

Todo cambió cuando el martes, el periodista Ronan Farrow, hijo de Mia Farrow y Woody Allen, publicó un artículo en la revista "The New Yorker" que recoge una decena de testimonios contra Weinstein. "En un periodo de varios años, muchos medios trabajaron en esta historia y enfrentan muy fuertes presiones", dijo Farrow, que también contó que había propuesto el tema a la cadena televisiva NBC, pero la empresa se negó a difundirlo.

Que el autor del artículo haya sido Ronan Farrow —periodista y abogado— también es significativo. En noviembre de 2016, Farrow lamentó públicamente su silencio en 1993 y en 2014, cuando su hermana Dylan hiciera una denuncia de violación en contra su famoso padre.

En 2016, Farrow publicó en The Hollywood Reporter una columna titulada "Mi padre, Woody Allen, y el peligro de las preguntas sin hacer", en el que abordó la lucha legal de su hermana y la batalla porque su situación fuera difundida en los medios.

La estrategia de Harvey

Según varios medios estadounidenses, el propio Weinstein, con ayuda de sus abogados y su equipo de relaciones públicas, se ocupó durante décadas de que nada saliera a luz.

Según el diario New York Post, la revista "New York" estaba dispuesta a publicar hace un año un artículo que cuestionaba a Weinstein, pero el productor logró "suprimirlo", informó una fuente anónima al diario neoyorquino. La versión fue desmentida por "New York", que asegura que no consiguió fuentes suficientes para respaldar su artículo.

El revuelo causado por el artículo envalentonó a otros, como Sharon Waxman, creadora del sitio especializado en los negocios del espectáculo "The Wrap", que aseguró haber recogido en 2004, cuando era periodista del diario The New York Times, el testimonio de una mujer que había hecho un acuerdo de confidencialidad con Weinstein luego de haber sido agredida sexualmente por él.

Waxman dice que fue blanco de presiones y dio a entender que la dirección editorial del diario cedió ante Weinstein, negándose a publicar sus informaciones. También dijo haber sido contactada por el actor Matt Damon, que intentó disuadirla de ir más lejos, lo cual fue desmentido el martes por el actor.

Interrogado por la AFP, The New York Times aseguró que nadie "en el Times tiene recuerdos de decisiones editoriales adoptadas sobre esta historia", y explicó que "en general, la única razón por la cual un artículo o una información no sería difundida es porque no respeta los estándares de la publicación".

Varios de los incidentes mencionados por The New York Times en el artículo que hizo estallar el escándalo la semana pasada se remontan a 1997, como los casos de las actrices Ashley Judd y Rose McGowan, e incluso antes.

En marzo de 2015, cuando los medios se hacían eco de la queja presentada ante la Policía de Nueva York contra Weinstein por la modelo italiana de origen filipino Ambra Battilana Gutierrez, la crítica literaria de The New York Times Jennifer Senior escribió: "En algún momento, todas las mujeres que tienen miedo de hablar de Harvey Weinstein van a tener que unir sus manos y saltar".

Dos años antes, en 2013, el actor y escritor Seth McFarlane bromeó durante el anuncio de las cinco actrices designadas al Óscar de mejor rol de reparto femenino: "Felicitaciones (...), ya no tendrán la necesidad de pretender que Harvey Weinstein les atrae". En la sala estallaron las risas.

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